Luego de la tragedia vial que el sábado pasado enlutó a la región por la muerte de cuatro jóvenes en un vuelco cerca de Casilda, otros dos heridos y el conductor detenido, el secretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Fe (APSV), Carlos Torres, admitió la necesidad de debatir la nocturnidad y la conducción responsable, sobre todo entre la población joven.
En diálogo con el programa Punto Medio (Radio 2), y luego de enviar sus condolencias a las familias afectadas por la tragedia vial cerca de Casilda, Torres explicó que la mayoría de los siniestros viales se producen por fallas humanas del conductor, por lo que la prevención debe enfocarse en cambiar conductas.
Además, sostuvo que la educación vial y la concientización son claves, y destacó el trabajo con el Ministerio de Educación para incorporar estos contenidos de manera transversal en las escuelas.
El secretario provincial también remarcó que los jóvenes son el grupo más afectado por la siniestralidad vial, especialmente los motociclistas de entre 17 y 35 años.
En ese sentido, Torres defendió los controles de seguridad vial, como los test de alcoholemia, los cinemómetros y la presencia en rutas, para lograr una mayor conciencia social.
Planteó que la prevención también depende del ejemplo en las familias y del debate sobre la nocturnidad, el consumo de alcohol y la responsabilidad compartida entre el Estado, los privados y la sociedad.
“Es tremendo habernos enterado de que sucedió eso. Cuatro chicos jóvenes fallecidos. La verdad es que es por lo que trabajamos todos los días. Son las cosas que queremos evitar. Lo primero que tenemos que hacer es solidarizarnos con esas familias porque, como siempre lo decimos, nada les va a devolver lo que perdieron”, reflexionó el funcionario provincial.
Carlos Torres además aseguró que de cada diez siniestros viales, “ocho o nueve se producen por problemas del conductor, por fallas humanas: usar el celular, consumir alcohol o drogas, hacer maniobras equivocadas, exceso de velocidad, discusiones u otras cosas que pueden suceder arriba del auto, pero todas vinculadas con el conductor”.
“Si nosotros logramos modificar lo que hacemos cuando conducimos un vehículo, podemos evitar ocho o nueve de cada diez siniestros viales. Después, por supuesto, si hay niebla, lluvia, viento, si el auto tiene un amortiguador roto o hay un pozo en la ruta, también influye, pero es la minoría. La mayoría de los siniestros viales, si uno los analiza uno por uno, se producen por algún tema vinculado al conductor”, expresó el secretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Fe.
“Eso nos alienta a nosotros a que tenemos mucho por mejorar y por seguir concientizando. Estamos trabajando con el Ministerio de Educación para que esto sea una materia transversal en todos los niveles. Estamos haciendo muchísimas capacitaciones porque, lamentablemente, la mayor parte de los siniestros viales con fallecidos ocurre en jóvenes. Casi la mitad de los fallecidos en siniestros viales son motociclistas, y los conductores de esas motos tienen entre 17, 18 y 35 años”, reconoció Torres.
Sobre los debates necesarios en torno a la nocturnidad, el referente de la APSV admitió que “es realmente complejísimo”.
“Las cosas que pasan a la noche, el consumo de alcohol y de otras sustancias, son aspectos a los que deberíamos prestarles mucha más atención al analizar los siniestros viales. También es un tema saber si las familias conocen dónde están sus hijos, con quién están y cómo vuelven”, dijo.
Y concluyó: “La nocturnidad es un tema que deberíamos debatir entre todos: el Estado, los privados, los legisladores, los intendentes. ¿Qué ciudades queremos? ¿Cómo queremos vivir en nuestras ciudades y qué hacemos para proteger a los jóvenes? No hablo de prohibir ni de cerrar lugares, sino de analizar entre todos cómo queremos que funcionen nuestras ciudades".
Siniestro vial
El disparador de la discusión sobre prevención vial fue el trágico vuelco ocurrido en la madrugada del sábado sobre la ruta provincial S26, entre Casilda y Carcarañá, cuando seis jóvenes que regresaban de un boliche viajaban en un Peugeot 208 que despistó al tomar una curva y dio varios vuelcos. El hecho dejó un saldo de cuatro víctimas fatales: Lola Gironacci (17), Sabrina Correa (17), Ramiro Tripiani (24) y, este martes, Zaira Lunge, quien permanecía internada en estado crítico. Otra joven continúa hospitalizada con pronóstico reservado.
La investigación judicial busca determinar las causas del siniestro, aunque una de las principales hipótesis es que el vehículo circulaba a alta velocidad. El conductor, un joven de 20 años, fue detenido y quedó imputado por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor y lesiones gravísimas, mientras avanzan las pericias para establecer cómo se produjo el accidente.



