En la mañana de este jueves 2 de abril, a 44 años del inicio del desembarco de tropas en las islas Malvinas, usurpadas por Inglaterra desde 1833, en Rosario tuvo lugar un sentido homenaje a quienes murieron durante el conflicto armado en la plaza Soldado Desza (zona norte), que lleva ese nombre en honor a Sergio Raúl Desza, último soldado rosarino caído en la guerra.

El intendente Pablo Javkin, acompañado del gobernador Maximiliano Pullaro, participaron de la ceremonia, junto a ex combatientes, familiares, representantes de instituciones barriales y educativas, autoridades municipales y vecinas y vecinos de la ciudad.

En la plaza ubicada en calle Spegazzini y pasaje Apóstoles, del barrio La Florida, se izó la bandera nacional y se entonó el himno nacional, para disponer luego una ofrenda floral en el monolito que recuerda a los soldados rosarinos muertos en Malvinas, entre ellos Desza, caído en combate el 14 de junio de 1982.

Seguidamente, se escucharon palabras de representantes de distintas escuelas de la zona y de integrantes del Centro de ex Soldados Combatientes en Malvinas de Rosario.

“Todos los años nos encontramos más allá de cualquier diferencia”

 

A continuación, Javkin se dirigió a las y los presentes, subrayando la singularidad de un acto que año a año es sostenido por la comunidad barrial. “Veo a tanta gente con la que todos los años nos encontramos acá, más allá de cualquier diferencia, lo que reafirma que este es un acto único, es un acto vecinal”, afirmó.

Y amplió: “Está muy bien que la Argentina se malvinice, que oficialmente se sostenga la tradición de reclamo de soberanía. No se puede ceder nunca en el reclamo de soberanía de Malvinas. Los que no entienden eso o lo relativizan no entienden lo que significa la patria en su sentido más profundo”.

“Pero este es un acto de los vecinos, de los vecinos de un soldado, de un héroe de Malvinas. Vienen sus compañeros, vienen la familia, los vecinos, las escuelas del barrio donde él transitó. La plaza lleva el nombre de Sergio”, continuó explicando el mandatario.

A la par, rememoró: “Acá se empezó a hacer esto en el barrio en el año ‘82, cuando en la Argentina muchos no querían ni hablar de Malvinas, y ese es el mejor ejemplo: persistir, todos los años; aun cuando no existían homenajes tan marcados acá se empezó. Y esa semilla crece, y crece todos los años, y van pasando nuevas generaciones, tenemos madres con sus jóvenes 90, y tenemos mucho que fuimos aprendiendo de ellas acá. Y creo que eso es lo que más nos constituye: es un acto bien a la rosarina, de plantar una bandera, de hacer memoria, de ejercer un reclamo”.

En este punto, el mandatario se refirió también a la Vigilia de Malvinas, y destacó que “acá también es diferente, porque es un acto popular, con música, con artistas que cada vez se nos suman más. Ayer debe haber habido 50 mil personas en el Monumento a la Bandera, y hoy a la tarde tendremos el acto oficial”.

Para cerrar, Javkin agradeció la invitación a ser parte de la ceremonia, como cada año, y aseveró: “Lo más importante es esto: unirnos en el reclamo, no ceder jamás en el reclamo de soberanía, no perdonar las expresiones que relativicen el reclamo de soberanía sobre Malvinas, hacer patria de la manera más digna, y siempre, siempre, homenajear a nuestros héroes, que son nuestros héroes de guerra y a quienes siempre les vamos a deber el máximo respeto”.

Por su parte, Pullaro hizo una mención especial hacia los veteranos y contó que horas antes del inicio de la actividad estuvo charlando con varios de ellos. “Quise dialogar, escuchar esas vivencias que habían tenido durante ese momento histórico de la República Argentina y creo que del mundo, cuando reclamamos una vez más la soberanía por las Islas Malvinas”, destacó.

Y sumó: “También recordamos y reflexionamos sobre lo que es la gesta histórica de Malvinas, lo que representa en el inconsciente popular, en toda la sociedad argentina, que va mucho más allá de personas, de individuos o de decisiones que se puedan haber tomado o se puedan tomar, sino que es una bandera que unifica y que enarbola toda la sociedad argentina, y que nos permite sentir que todos estamos dentro del mismo equipo”.

Quién fue Sergio Raúl Desza, el último sacrificio rosarino en Malvinas

 

La historia del conflicto en el Atlántico Sur guarda un capítulo de especial dolor en el barrio Florida Norte de Rosario. Allí, el 1º de febrero de 1962, nació Sergio Raúl Desza, quien se convertiría en el último soldado de la ciudad en perder la vida durante la contienda de 1982.

Integrante del Regimiento de Infantería 5 de Paso de los Libres, Desza desempeñaba tareas de custodia en la residencia del gobernador militar en las islas. Su destino se selló el 14 de junio, apenas 120 minutos antes de que se formalizara el cese de hostilidades. Un bombardeo aéreo británico sobre la vivienda donde cumplía funciones terminó con su vida, transformándolo en un símbolo del tramo final del enfrentamiento.

Poco después de su fallecimiento, las fuerzas argentinas firmaron la rendición, cerrando un conflicto que se cobró la vida de más de 600 combatientes. Hoy, la memoria de Sergio permanece viva no solo en el hogar familiar que aún se mantiene en su barrio natal, sino también en la plaza que rinde homenaje a su nombre y legado.

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