A lo largo de los siglos, la combinación del Día del dios de la guerra (Marte) y el número asociado a la desgracia (13) ha dado lugar a una de las supersticiones más arraigadas: el martes 13 sería un día de mala suerte.
Vale aclarar que si bien para algunas personas es un día más en el almanaque, para otros, la excusa perfecta para evitar viajes o postergar decisiones importantes, La frase popular “en martes 13, no te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes” resume el temor ancestral a esta fecha.
El origen de la superstición
Según una de las versiones existentes, la mala fama del martes 13 no nació de un único evento, sino de la confluencia de dos elementos cargados de connotaciones negativas en la historia y la mitología.
El día martes debe su nombre a Marte, el dios romano de la guerra, la destrucción y la sangre. Históricamente, la astrología asociaba este día a la violencia, los conflictos y la tensión mental. Por ejemplo, la caída de Constantinopla, durante la Cuarta Cruzada ocurrió un martes de 1204, al igual que la caída definitiva de la ciudad en 1453. En tanto que la tradición popular cristiana llegó a sostener que la confusión de lenguas en la Torre de Babel sucedió también un día martes.
Por otra parte, está número el 13, que es considerado el número de la imperfección y la ruptura de la armonía. Mientras que el 12 representa el equilibrio (12 meses del año, 12 signos del zodíaco, 12 apóstoles, 12 horas del día), el 13 irrumpe para alterar el orden. En el cristianismo, eran 13 los asistentes a la Última Cena (siendo Judas el decimotercer comensal) y el capítulo 13 del Apocalipsis está reservado al Anticristo.
En la mitología nórdica, Loki, el dios del engaño, fue el comensal número 13 en un banquete en el Valhalla que culminó con la muerte del dios Baldur.
Cómo contrarrestar los (supuestos) efectos
Siempre según el saber popular, existirían maneras de contrarrestar los supuestos efectos del martes 13. A saber:
-Un diente de ajo en el bolsillo o en la cartera es uno de los amuletos más antiguos para repeler las malas energías.
-Atarse una cinta roja en la muñeca izquierda funciona como un escudo protector contra la envidia y el "mal de ojo".
-Tirar una pizca de sal sobre el hombro izquierdo si se derrama sal accidentalmente, para cegar a los malos espíritus.
-Colocar una pizca de canela en la entrada del hogar o en el calzado para transmutar las energías negativas en prosperidad.
-No pasar por debajo de una escalera, evitar romper espejos y no cruzar la calle si se cruza un gato negro.
-Levantarse de la cama apoyando primero el pie derecho para empezar la jornada con estabilidad y buen augurio.
-Tocar madera (sin barnizar) si se menciona algún mal presagio o para resguardar un buen deseo.
Vale aclarar que la ciencia y la psicología señalan que la mala suerte del martes 13 no es más que una profecía autocumplida impulsada por la sugestión, la tradición mantiene vivo el mito.



