Arqueólogos e investigadores del Museo Nacional de Dinamarca avanzan este año en las complejas tareas de análisis y conservación de los restos del mayor barco mercante de tipo "cog" del que se tenga registro en la historia europea.
La embarcación, bautizada como Svælget 2, constituye un hallazgo arqueológico sin precedentes que promete arrojar nueva luz sobre las dinámicas del comercio marítimo a principios del siglo XV.
Aunque las labores de catalogación y preservación se extienden durante este 2026, la localización original de la nave frente a las costas de Copenhague se produjo años atrás. El rescate del navío requirió un extenso operativo de arqueología submarina que demandó cerca de 289 inmersiones y más de dos años y medio de trabajo para extraer la estructura del fondo marino. Según publicó el portal especializado Futura Sciences, las pruebas de dendrocronología aplicadas a las maderas del casco determinaron que la nave fue construida hacia el año 1410. Con unas dimensiones estimadas en 28 metros de eslora, 9 de manga y una capacidad para transportar hasta 300 toneladas, el buque duplica el tamaño de los transportes de carga promedio de la Edad Media, lo que confirma que las redes comerciales de la época contaban con un nivel de organización y volumen significativamente superior al estimado. Entre las particularidades del descubrimiento destaca el origen de sus materiales: los tablones del casco fueron elaborados con roble procedente de Pomerania (en la actual Polonia), mientras que las cuadernas estructurales se fabricaron y ensamblaron en los Países Bajos. Asimismo, las excelentes condiciones de conservación del fango marino permitieron recuperar piezas inéditas para los historiadores, como elementos del aparejo de maniobra, una cocina construida en ladrillo con sus utensilios y las primeras evidencias físicas de castillos de proa y popa en este tipo de embarcaciones.



