Las autoridades de la ciudad de Nueva York declararon el pasado domingo el estado de emergencia y prohibieron la circulación de vehículos no esenciales ante la llegada de una intensa tormenta invernal que se extiende por el noreste de Estados Unidos, con características de ciclón bomba y fuertes impactos previstos para la región.
El alcalde Zohran Mamdani anunció que las clases en Nueva York volverán a la presencialidad este martes 24 de febrero. En una conferencia de prensa, indicó que “lo peor (de la tormenta invernal) ya pasó”, mientras persisten las precauciones y operaciones de limpieza y retiro de hielo y nieve. “Se proyecta que la nieve persista durante esta tarde, con otras 1,5 a 2,5 pulgadas (3,8 a 6 cm) para las 20 hs”, señaló.
En tanto, el aviso por viaje peligroso sigue vigente hasta esta medianoche, por lo que instó a la población a quedarse en casa. “Si deben salir de su hogar, por favor, confíen en el transporte público. Imploro a los neoyorquinos que se mantengan fuera de las carreteras. Cuantos menos autos de pasajeros y comerciales necesiten ser asistidos, más rápido podremos responder a los quitanieves y vehículos de emergencia", añadió.
Qué es un ciclón bomba y cómo impacta
La tormenta que azota Nueva York es parte de un sistema meteorológico que se intensificó rápidamente al desplazar aire frío hacia el Atlántico, lo que llevó a clasificarlo como un “ciclón bomba” debido al marcado descenso de la presión atmosférica y la gran energía que acumula.
Además de Nueva York, varios estados del noreste —incluidos Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Pensilvania, Rhode Island y Delaware— declararon el estado de emergencia y establecieron restricciones a los viajes no esenciales ante las condiciones de nieve intensa y viento fuerte.
El fenómeno afectó a decenas de millones de personas en el noreste del país, tanto en áreas urbanas como suburbanas. Los servicios de emergencia alertaron sobre la posibilidad de cortes de energía, acumulación de nieve pesada en techos y estructuras y riesgo para la salud de quienes se expongan al frío extremo sin la protección adecuada.
Los funcionarios estatales y municipales instaron a los residentes a permanecer en sus hogares, evitar cualquier desplazamiento innecesario y seguir las indicaciones de seguridad, incluidos consejos sobre cómo prepararse para cortes de electricidad o la necesidad de asistencia médica durante el temporal.
Este episodio climático representa una de las tormentas más severas en décadas para la región y ha llevado a las autoridades a tomar medidas sin precedentes para proteger a la población y mitigar los efectos de un sistema que continúa su avance con fuerte impacto sobre la costa este de Estados Unidos.



