La familia de Federico Rodríguez (28) busca desesperadamente al joven, de quien no tienen noticias desde el viernes 3 de julio al mediodía, cuando salió de su casa para llevar a su hijo de 8 años a la escuela, en la zona de Mendoza y Brasil, en barrio Belgrano, Rosario. Desde entonces no volvió a comunicarse con sus allegados ni regresó a su hogar, una situación que, según sus familiares, nunca había ocurrido.
Según su familia, Rodríguez fue visto por última vez a bordo de una bicicleta Headway rodado 29 de color negro y fucsia. Vestía un buzo polar rojo, pantalón blanco y zapatillas negras.
Mónica, su madre, contó que desde ese momento la familia emprendió una intensa búsqueda, aunque hasta ahora no obtuvo resultados.
DESESPERADA BÚSQUEDA DE FEDERICO: SALIÓ A LLEVAR A SU HIJO A LA ESCUELA Y NO REGRESÓ ��
Federico, de 28 años, es intensamente buscado desde el viernes, cuando salió en bicicleta para llevar a su hijo a la escuela. Desde ese momento no volvió a ser visto y su familia tampoco… pic.twitter.com/pxSbby9zAn— De12a14 (@De12a14) July 6, 2026
"No tenemos noticias. Lo vimos el viernes cuando llevaba a su nene a la escuela; no volvió. Lo buscamos por todos lados y no sabemos nada", expresó.
Su hermana Érica explicó que, camino a la escuela, Federico se cruzó con la madre de su hijo, quien finalmente llevó al niño al establecimiento educativo.
"Tuvieron un diálogo. Él le dijo que no iba a llegar al acto escolar porque tenía un turno con el médico. Después aparecieron versiones de que lo habían visto en el acto, pero nosotros no pudimos confirmar nada", relató.
La familia recorrió hospitales, comisarías y hasta la morgue en busca de alguna pista, aunque hasta el momento no hubo novedades.
"Fuimos a todos lados y no tenemos ninguna noticia. Él no usaba celular, así que tampoco tenemos forma de comunicarnos", explicó Érica.
Los familiares señalaron que Federico atravesaba un momento difícil porque se encontraba desocupado y tenía algunos problemas personales. Para sostenerse económicamente realizaba trabajos ocasionales, como la venta de pizarrones y golosinas en una plaza.
"Venía un poco bajón por estar sin trabajo y por algunos problemas personales. Pero es un chico muy familiero, no tiene amistades fuera del entorno. Si le pasaba algo o tenía un problema, siempre recurría a nosotros o a su pareja", aseguró su madre.
La desaparición resulta especialmente llamativa para sus allegados porque, según remarcaron, nunca antes se había ausentado sin avisar.
"Jamás faltó a la casa, jamás dejó de dormir en su hogar. Es desesperante no tener ninguna novedad. Si nos está viendo, que por favor llame o avise que está bien", pidió su hermana.



