En el marco de la Semana Latinoamericana de la Epilepsia, que se conmemora cada 9 de septiembre, diferentes asociaciones civiles están promoviendo iniciativas para difundir información valiosa sobre esta enfermedad cerebral crónica que afecta a persona de todas la edades, para que la población sepa cuáles son las prácticas de asistencia que deben implementarse en caso de presenciar una crisis de este tipo. Una de las entidades que participan de las actividades es la Alianza Argentina de Epilepsia (AAE), conformada por más de 35 organizaciones de todo el país y con una propuesta que incluye a Rosario en su agenda.
María Bertone, fundadora de la entidad, contó que las actividades de concientización comenzaron el domingo en la Calle Recreativa y continuarán este miércoles. Por la mañana compartirán un desayuno con concejales para “charlar sobre políticas públicas”, dado que en Rosario también se celebra la Semana Municipal de Concientización de la Epilepsia del 9 al 15 de septiembre, con el objetivo de “visibilizar la enfermedad y en señal de representación de todas las personas que la padecen”.
Luego, a las 15:30, habrá una intervención en la plaza Libertad en la que pintarán un banco de violeta, el color representativo de la epilepsia. La jornada concluirá con un webinario gratuito del que participarán “profesionales de toda la región para hablar sobre cuidados” importantes a tener en cuenta para asistir a personas con este trastorno neurológico.
Protocolo Calma
Desde la Alianza Argentina de Epilepsia promueven un protocolo de actuación para que cualquier persona pueda acompañar a quien presenta una crisis repentina. “Las crisis epilépticas no avisan cuando aparecen, te pueden tocar en cualquier lugar. Y las personas con epilepsia lo que sienten es que la comunidad no está informada sobre qué hacer si uno tiene una crisis en el colectivo, el club o la escuela”, señaló Bertone.
El protocolo Calma recibe ese nombre a partir de las iniciales de cada una de las acciones que se deben recordar para brindar asistencia en este tipo de situaciones.
En primer lugar, la C indica colocar a la persona de lado para evitar que sufra una broncoaspiración por la acumulación de saliva o vómito.
Tras acomodar a la persona en el suelo, es importante apoyar (por eso la letra A) su cabeza sobre algo suave como una mochila para evitar golpes bruscos que puedan provocar heridas.
La L recuerda el paso de localizar y retirar objetos peligrosos que puedan lastimar a la persona o limitar su movimiento, ya que es importante que la crisis “pueda desarrollarse sin límites”, remarcó Bertone.
La M remite a la necesidad de medir el tiempo que dura la crisis, un factor determinante para el impacto que un ataque epiléptico tiene sobre quien lo presenta. “En la mayoría de los casos las crisis se resuelven solas en uno o dos minutos. Pero si pasa más de ese tiempo hay que llamar a emergencia”, indicó la fundadora de AAE.
Finalmente, la última A es de acompañamiento, un aporte fundamental para que las personas con epilepsia sientan la empatía de los demás.
Quienes quieran obtener más información sobre el trabajo de la Alianza Argentina de Epilepsia o ponerse en contacto con sus representantes, pueden hacerlo a través de su página web oficial.



