Un grupo de padres y madres se concentró este jueves frente a la Escuela N° 1102 Sargento Cabral, ubicada en barrio Puente Gallego, para reclamar explicaciones por una denuncia de presunto abuso sexual que habría involucrado a alumnos de séptimo grado. Las familias cuestionaron el accionar de las autoridades del establecimiento y pidieron la destitución de la directora.
La protesta se desarrolló sobre Camino Viejo a Soldini al 3000, uno de los accesos al establecimiento, donde el tránsito permaneció cortado y se desplegó un amplio operativo policial, según informó el equipo periodístico de Radio 2. Durante la manifestación, algunas personas encendieron cubiertas en la calle.
Según relataron madres presentes en el lugar, el episodio denunciado habría ocurrido dentro de la escuela y habría tenido como víctima a un alumno de séptimo grado, quien habría sido llevado por la fuerza a un baño por otros estudiantes del mismo curso.
Una de las madres que participó de la protesta, Belén, contó en declaraciones al programa La primera de la tarde que durante una reunión mantenida este jueves las autoridades escolares sostuvieron que el hecho no había ocurrido y que los alumnos habían mentido. Sin embargo, según su relato, durante el encuentro intervino la madre del alumno involucrado, quien habría confirmado que su hijo había contado que el episodio efectivamente había ocurrido.
“La explicación que nos dieron los directivos fue que no sucedió y seguían diciendo que no sucedió, como que los chicos habían mentido”, relató la mujer. Según agregó, al finalizar la reunión se acercó la madre del alumno y manifestó que su hijo había dicho que sí había ocurrido.
Las familias también plantearon que existiría un antecedente de noviembre que, según denunciaron durante la protesta, habría ocurrido dentro del establecimiento. De acuerdo con el testimonio de Belén, en aquella oportunidad las autoridades habrían sostenido que el episodio había ocurrido en el barrio y que se trataba de una cuestión familiar.
Además, durante la concentración otros padres y madres mencionaron distintos episodios que, según sus testimonios, generarían preocupación por situaciones de convivencia y seguridad dentro de la escuela. Entre ellos señalaron que algunos alumnos tendrían temor de ingresar a los baños y relataron otros comportamientos que, según indicaron, deberían ser investigados.
Ante la situación, los padres reclamaron la intervención del Ministerio de Educación de Santa Fe. Según contó Belén, funcionarios de la cartera educativa se acercaron al establecimiento y señalaron que se solicitarían las cámaras de seguridad, aunque advirtieron que el procedimiento requeriría trámites administrativos.
Mientras tanto, desde la escuela se habría planteado continuar con el dictado normal de clases hasta que se esclarecieran los hechos. Durante el turno tarde, según se informó en Radio 2, los alumnos no concurrieron al establecimiento, aunque los directivos y docentes permanecieron en el interior.
El principal reclamo de las familias apunta actualmente a la directora de la escuela. “Pedimos que la directora se vaya porque hay un montón de cosas que están saliendo y que ella nunca nos explicó y nunca nos informó”, sostuvo Belén.
La mujer cuestionó además que, aunque los alumnos involucrados sean menores de edad y no puedan difundirse sus identidades, deberían adoptarse medidas para abordar las situaciones denunciadas y garantizar la seguridad de los estudiantes.
Otro caso reciente en la zona
En paralelo, la Fiscalía investiga otro hecho denunciado la semana pasada y ocurrido en las inmediaciones de la escuela. La madre de un niño de 12 años denunció que su hijo fue asaltado y abusado sexualmente luego de salir del establecimiento ubicado en Camino Viejo a Soldini al 3400. Según la denuncia, el menor caminaba hacia el domicilio de un familiar cuando fue atacado en un descampado situado en la intersección de las calles 2.109 y 2.106. El agresor lo habría golpeado, abusado sexualmente y luego le sustrajo la campera antes de escapar. El niño regresó a otra vivienda familiar, donde contó lo ocurrido y pidió auxilio. Por pedido de la fiscal Bárbara Glikman, la Agencia de Investigación sobre Trata de Personas y Violencia de Género realizó las pericias correspondientes en el marco de la investigación.



