En medio de un escenario de fuerte tensión internacional y tras recibir advertencias por parte de Irán, el presidente Javier Milei participó este martes de un nuevo aniversario del atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires. Allí, además de asistir al acto, brindó un discurso en el que reafirmó la posición geopolítica de su gobierno y subrayó que la Argentina “dejó en claro dónde se para” frente al conflicto en Medio Oriente.

“Hoy, la Argentina es socia en la defensa de estos valores de libertad y combate al terrorismo, y así intentaron, mediante el miedo y las amenazas, alejarnos de una nación hermana que comparte los mismos valores que la nuestra, valores que forman parte indisoluble de la tradición occidental, la cual toma sus raíces en la herencia judeocristiana”, sostuvo.

El mandatario estuvo presente junto a gran parte de su Gabinete en la ceremonia, en la que se volvió a reclamar justicia por el ataque terrorista que en 1992 dejó 29 muertos y más de 240 heridos. Además, se convirtió en el segundo presidente en funciones en pronunciar un discurso en este homenaje, después de Carlos Menem, quien lo hizo en 1993.

“Dejamos en claro en dónde nos paramos en este momento histórico, en el que Estados Unidos e Israel han decidido ponerle fin al régimen iraní, una tiranía que no sólo mantiene cautiva a su propia población, sino que se ha dedicado a sembrar el terror durante décadas alrededor del mundo”, afirmó.

En esa línea, Milei vinculó este atentado con el ataque a la AMIA ocurrido dos años después y señaló que ambos hechos “intentaron cercenar, mediante el terror, la claridad moral de nuestro pueblo”, sin la cual “se pierde el respeto por la dignidad de la persona, la libertad y el respeto por la vida”.

El Presidente también hizo referencia a las investigaciones judiciales abiertas para esclarecer ambos ataques y destacó que la Argentina “ha reconocido el carácter de crimen de lesa humanidad de ambos atentados y ha señalado la responsabilidad de la República Islámica de Irán y de Hezbolá en la ejecución de estos hechos atroces”.

Asimismo, advirtió que “el terrorismo es una amenaza que exige decisión política, constancia institucional y un compromiso que no se agota en el tiempo”, y remarcó que el país “impulsa nuevas herramientas jurídicas para avanzar en el juzgamiento de los responsables de estos crímenes, incluso cuando pretendan eludir la acción de la justicia”.

“Honramos a quienes perdieron la vida en estos atentados y acompañamos a sus familias, que durante más de tres décadas han sostenido con dignidad una búsqueda incansable de justicia”, concluyó.