La Justicia determinó en las últimas horas que Lolo, el perro que fue víctima de abuso por parte de su dueño, un adolescente de 14 años, regrese a su hogar. La reciente decisión judicial generó profunda indignación y rechazo, principalmente en los profesionales que asistieron al animal luego del repudiable hecho.

Según la información aportada sobre el caso, el animal había sido enviado a un refugio de contención para su cuidado y resguardo luego de que se diera a conocer la situación de maltrato perpetrada por el chico. Sin embargo, un nuevo dictamen ordenó su regreso inmediato a la vivienda.

En diálogo con De 12 a 14 (El Tres), el veterinario Carlos Coscia, profesional que estuvo a cargo de atender a Lolo y evaluar su estado clínico tras los padecimientos que sufrió, lamentó profundamente la determinación de la Justicia. 

El especialista se mostró completamente indignado al tomar conocimiento de que el perro deberá volver al mismo entorno donde sus derechos fueron vulnerados. “Estoy indignado, me siento que me toman de estúpido. atiendo a estos animales sin costo entonces lo único que pido es que se los proteja”, sostuvo. 

“Este chico será un niño pero lo que hizo no tiene perdón, a la fiscal le falta un dedo de frente para defender a un animal. ¿Pretenden que el niño se divierta con este abuso sexual? ¿Quién defiende los derechos de los animales?”, manifestó. 

El caso reabre el debate sobre los protocolos de resguardo animal y las decisiones judiciales en torno a mascotas que logran ser rescatadas de situaciones de extrema violencia doméstica, planteando dudas sobre las garantías de seguridad para el animal en su lugar de origen.