Un hombre de Puerto Madryn logró un fallo favorable contra un banco luego de que la entidad le adjudicara una deuda por una tarjeta de crédito que nunca había solicitado, activado ni utilizado. 

La Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn confirmó la condena dictada en primera instancia y consideró que el banco incurrió en prácticas comerciales abusivas al generar una deuda sin contar con documentación que acreditara la contratación del producto.

El caso fue dado a conocer por la abogada madrynense Vanesa Peruzotti, quien representó al damnificado durante el proceso judicial.

Según explicó la letrada en Radio Chubut, su cliente tomó conocimiento de la situación cuando concurrió a una sucursal del banco del que era cliente y le informaron que figuraba en Situación 5 del Veraz, la categoría correspondiente a deudores considerados irrecuperables.

El conflicto se había iniciado meses antes, cuando el hombre recibió en su domicilio una tarjeta VISA-YPF Service Club que nunca había solicitado. El banco, BBVA Argentina S.A., se la presentó como un supuesto “obsequio”. Al considerar que podía tratarse de un error, decidió no utilizarla y finalmente la desechó.

Sin embargo, entre septiembre y diciembre de 2021 comenzaron a acumularse cargos por mantenimiento, impuestos e intereses. Un peritaje contable realizado durante el proceso judicial confirmó que en los resúmenes de la tarjeta no figuraban consumos, sino únicamente los cargos asociados a la cuenta.

Para abril de 2022, la supuesta deuda rondaba los 9.000 pesos y el banco decidió derivarla a un estudio jurídico para iniciar gestiones de cobro. A partir de entonces, el damnificado empezó a recibir llamados telefónicos, correos electrónicos y mensajes de WhatsApp reclamando el pago.

La situación se agravó cuando intentó ampliar su límite de crédito y descubrió que había sido informado ante el Banco Central y el sistema Veraz como deudor en Situación 5.

El hombre intentó solucionar el problema directamente con la entidad bancaria, pero, ante la falta de respuestas, en septiembre de 2022 envió una carta documento. El BBVA recibió la intimación, aunque no respondió. Durante el juicio, además, el propio banco reconoció que no contaba con documentación que demostrara que el cliente hubiera contratado la tarjeta.

La Justicia consideró que las consecuencias del accionar del banco no se limitaron al aspecto económico. Un peritaje psicológico determinó que el damnificado presentó síntomas compatibles con neurosis, trastornos del sueño, insomnio y ansiedad, vinculados con el hostigamiento sufrido durante el reclamo de una deuda que, según quedó acreditado, no le correspondía.

Los jueces entendieron que el banco, en su carácter de proveedor profesional de servicios financieros, debía responder por las consecuencias de su accionar y garantizar una reparación integral del daño provocado.

La sentencia tomó el 6 de abril de 2022 como fecha del hecho y estableció una multa civil de 10 millones de pesos en concepto de daño punitivo, además de otros conceptos indemnizatorios que llevaron el monto total de la condena a una cifra cercana a los 30 millones de pesos, según lo informado sobre el caso.

Pero la reparación no quedó limitada al dinero. El BBVA también deberá afrontar el costo de 27 sesiones de tratamiento psicológico y financiar un viaje de 15 días a Brasil para una persona, incluyendo pasajes, alojamiento y gastos.

La Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn consideró que estas medidas forman parte de la reparación frente a las consecuencias que sufrió como resultado de una deuda generada sin su consentimiento.

Para la abogada Vanesa Peruzotti, este tipo de prácticas representan un grave abuso por parte de las entidades financieras. En declaraciones sobre el caso, calificó el mecanismo de enviar tarjetas no solicitadas para luego generar cargos y convertir al destinatario en cliente como una conducta propia de “ladrones de guante blanco”.