El momento es impactante. Imágenes registradas en el aeropuerto Luigi Ridolfi de Forlì, en la región de Emilia-Romaña, muestran cómo ráfagas extremas de hasta 120 kilómetros por hora golpearon la pista e hicieron volcar a cuatro avionetas.

Según se observa en los videos que se viralizaron en las últimas horas, un avión se desvió de su trayectoria mientras intentaba aterrizar y terminó fuera de pista por la fuerza del viento. Otras tres aeronaves que se encontraban estacionadas fueron arrastradas y tumbadas por la tormenta.

El episodio se produjo en medio de un fuerte ciclón que devastó la zona de Forlì y que obligó a las autoridades a cerrar temporalmente el aeropuerto durante una hora. De acuerdo a los reportes locales, parte del muro del hangar fue arrancado y el techo de la terminal de llegadas sufrió daños estructurales, según publicó el medio italiano Foli Today.

     

Una vez que el viento amainó, dotaciones de bomberos y equipos de emergencia del aeropuerto llevaron adelante inspecciones exhaustivas para evaluar los restos, controlar posibles derrames de combustible y estabilizar las aeronaves restantes para evitar nuevos peligros.

El temporal no se limitó a Emilia-Romaña. Fuertes tormentas azotaron también otras regiones del norte como Liguria, Lombardía, Toscana y la zona de los Alpes italianos, con un combo de vientos huracanados, intensa actividad eléctrica, lluvias torrenciales e inundaciones repentinas.

En Liguria, donde el 21 de agosto se emitieron alertas rojas por tormentas, el Servicio Meteorológico Nacional de la Fuerza Aérea Italiana pidió a la población que “estuviera preparada”. En la ciudad de Chiavari, las calles se convirtieron en ríos y los autos flotaron como barcos. Ese mismo día, en Bérgamo, 250 personas tuvieron que ser evacuadas de un campamento a orillas de un río tras un desplazamiento de rocas y lodo.

El balance del ciclón incluye deslizamientos de tierra, caída de árboles, cortes masivos de electricidad y cientos de intervenciones de los bomberos. Es el último episodio de una serie de tormentas extremas que en los últimos días también han golpeado a Polonia y a destinos turísticos de España como Mallorca y Valencia.