La tragedia en una fábrica de fuegos artificiales en Hunan sigue agravándose. Las autoridades chinas confirmaron este viernes que ya son 37 las personas fallecidas por la explosión ocurrida el lunes pasado, mientras que otra continúa desaparecida.

Además, 51 personas permanecen internadas y cinco de ellas se encuentran en estado grave, aunque estables, según informó la televisión estatal china.

El estallido ocurrió cerca de las 16.43 del lunes en un taller de la empresa Huasheng, dedicada a la fabricación de pirotecnia y ubicada en el municipio de Liuyang, bajo la órbita de Changsha, capital de la provincia.

     

De acuerdo con las autoridades, las tareas de búsqueda y rescate ya están prácticamente finalizadas luego de varios operativos realizados en la zona afectada.

El trabajo incluyó controles sobre registros del personal de la empresa, ingresos al predio, análisis de cámaras de seguridad, llamadas telefónicas y videollamadas, además de identificaciones y comparaciones de ADN para determinar el paradero de las víctimas.

Tras la explosión, el gobierno local activó un operativo de emergencia y conformó un grupo especial para intervenir en el desastre. Más de 1.500 personas participaron de las tareas de rescate, asistencia médica y contención posterior al siniestro.

Mientras tanto, continúan las investigaciones para establecer las causas del hecho, junto con las inspecciones de seguridad y el acompañamiento a los familiares de las víctimas.

En paralelo, la Policía china citó a declarar a ocho personas sospechadas de tener responsabilidad en el accidente por posibles fallas graves vinculadas a la seguridad laboral.

Según indicaron las propias autoridades, el episodio dejó al descubierto “problemas importantes” en algunas empresas y localidades, especialmente por el incumplimiento o la aplicación deficiente de normas de seguridad.

El martes, el balance oficial hablaba de 26 muertos y 61 heridos, aunque en las primeras horas posteriores al estallido se había informado un total de 21 víctimas fatales.

Luego de la tragedia, el presidente de China, Xi Jinping, pidió acelerar la búsqueda de desaparecidos, extremar los esfuerzos para salvar a los heridos y avanzar rápidamente en la investigación para determinar responsabilidades.

Los accidentes vinculados a la industria pirotécnica son frecuentes en China. En febrero pasado, 12 personas murieron por la explosión de un local de fuegos artificiales en la provincia de Hubei, mientras que otras ocho fallecieron ese mismo mes en un episodio similar ocurrido en Jiangsu.