La investigación por la trama de corrupción y extorsión dentro de la Comisaría 8ª de la ciudad de Santa Fe sumó un capítulo clave este jueves. El fiscal Ezequiel Hernández imputó formalmente al subcomisario R.O.R., de 43 años, quien se desempeñaba como subjefe de la dependencia, señalándolo como el tercer integrante de la fuerza que participó en la maniobra para cobrar coimas con dinero marcado.
La audiencia se desarrolló en los tribunales de la capital provincial, donde se le endilgó la coautoría del delito de exacciones ilegales agravadas. Según la fiscalía, el subcomisario abusó de su cargo junto a sus subordinados para exigirle un millón de pesos a un ciudadano a cambio de un "favor" institucional bajo presión.
La trampa de los billetes marcados
El caso, que salió a la luz a finales de abril, se originó cuando los uniformados le exigieron el pago a un hombre para devolverle una motocicleta —propiedad de su pareja— que había sido secuestrada en Sauce Viejo. Para forzar el pago, los policías amenazaron a la víctima con detenerlo bajo el cargo de "falsa denuncia", asegurándole que podría pasar hasta 15 años en prisión.
Lejos de ceder, el hombre denunció el hecho y el MPA organizó una "entrega controlada". La víctima ingresó a la seccional con billetes previamente marcados por los investigadores mientras agentes de Asuntos Internos aguardaban afuera.
Tras la entrega del efectivo, el personal irrumpió en la comisaría y recuperó el dinero en poder de los efectivos, lo que derivó en las detenciones inmediatas.
Dos policías ya fueron condenados
Mientras el proceso contra el subjefe continúa —con una audiencia de medidas cautelares fijada para el próximo lunes—, la Justicia ya dictó sentencia para los otros dos implicados. El inspector Patricio Emmanuel Piacenza (37) y el suboficial Germán Luis Noval (49) fueron condenados la semana pasada a través de un juicio abreviado.
A ambos se les impuso una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, la inhabilitación para ejercer cargos públicos por seis años y una multa económica de 2 millones de pesos cada uno.
Con la imputación del subcomisario R.O.R., la fiscalía cierra el círculo sobre la responsabilidad jerárquica en la seccional, confirmando que la maniobra extorsiva contaba con el aval y la participación directa de la segunda autoridad al mando de la comisaría.



