La película One battle after another (Una batalla tras otra), del director estadounidense Paul Thomas Anderson, se convirtió el último domingo en la gran vencedora de los premios Bafta, los más importantes del cine británico, tras conseguir un total de seis máscaras doradas.

Este thriller de acción, protagonizado por Leonardo DiCaprio o el puertorriqueño Benicio del Toro, basado en los movimientos radicales de los años sesenta en Estados Unidos, consiguió imponerse en la categoría de mejor película, dirección, guion adaptado, actor de reparto, para Sean Penn, así como en los apartados de fotografía y edición.

One battle after another cumplió con las expectativas con las que partía como favorita, al llevarse seis de los 14 premios a los que optaba en estos Bafta, considerados la antesala de los premios Oscar, que podrían decantar la balanza a favor del filme de Paul Thomas Anderson en su carrera hacia la estatuilla dorada.

También venció la pugna cinematográfica al que se posicionaba como principal rival, Sinners, que solo logró tres galardones (mejor guion original, mejor banda sonora y mejor actriz de reparto para la británico-nigeriana Wunmi Mosaku), la misma cantidad que el Frankenstein de Guillermo del Toro, que se impuso en los apartados técnicos de diseño de vestuario, diseño de producción y maquillaje y peluquería.

Por su parte Marty supreme, de Joshua Safdie, fue una de las perdedoras de la noche, ya que no consiguió ningún premio a pesar de contar con once nominaciones.

En tanto que Valor sentimental se impuso en la categoría de mejor película de habla no inglesa.

Los Bafta consagraron el último domingo como una de las grandes promesas del cine actual al actor británico de ascendencia vasca Robert Aramayo, que dio la sorpresa al lograr individualmente dos galardones: el de estrella revelación y el de mejor actor, en el que inicialmente partía como favorito Timothée Chalamet, gracias a su papel en I Sware, donde interpreta a un joven con síndrome de Tourette.

La actriz Jessie Buckley posa con su premios Bafta a la mejor actriz protagónica por su trabajo en la película “Hamnet”.
La actriz Jessie Buckley posa con su premios Bafta a la mejor actriz protagónica por su trabajo en la película “Hamnet”.

Otros de los títulos premiados en la gala fueron el drama shakesperiano Hamnet, de Chloé Zhao; que obtuvo dos premios –mejor película británica y el de mejor actriz– que fue a parar a manos de la irlandesa Jessie Buckley.

La ceremonia de entrega de los Bafta se desarrolló el último domingo, en el Royal Festival Hall. En tanto que el presentador escocés Alan Cumming debutó como maestro de ceremonias en la premiación.