La película de terror Backrooms, que recaudó casi de 400 millones de dólares desde su estreno en cines a fines de mayo y se ganó los elogios generalizados de los críticos, ya tiene fecha confirmada para su desembarco en streaming. La obra de Kane Parsons llegará a la plataforma HBO Max el 25 de septiembre tras un destacado paso por las salas de todo el mundo que la posicionó como una de las producciones más comentadas del año.
El proyecto del largometraje de Backrooms nació a partir de una serie de videos que Parsons comenzó a publicar en su canal de YouTube en 202. y llamaron la atención de la productora A24, que durante los últimos años se ha destacado por desarrollar proyectos disruptivos de la mano de directores emergentes y con un toque artístico que se convirtió en un sello de sus películas.
Backrooms se instaló como un auténtico fenómeno de internet al expandirse en foros en los que miles de usuarios compartían sus comentarios y teorías sobre la fotografía original que inspiró la serie web y, luego, la película. La imagen data de 2002 y muestra un espacio amarillo y vacío que resultó inquietante para quienes, desde su aparición, intentaron desentrañar su origen intercambiando comentarios en sitios como 4chan.
Espacios liminales
El principal concepto asociado con la propuesta de Backrooms es el de espacios liminales, lugares abandonados y sin una función concreta que no son habitados por nadie. Son ambientes de paso y que carecen de identidad.
La palabra “liminal” procede del latín limen (umbral). En antropología, Arnold van Gennep (1909) y Victor Turner (1969) desarrollaron la idea de liminalidad como fase intermedia en los rituales de paso: un estado ambiguo entre lo que se era y lo que se será. Un concepto social y simbólico que empezó a aplicarse en arquitectura y urbanismo a finales del siglo XX y que sirvió de inspiración para la puesta en escena de Backrooms.
En 1992, el antropólogo francés Marc Augé publicó su libro Los no lugares para describir aeropuertos, autopistas y centros comerciales como espacios sin historia ni arraigo. Sin catalogarlos como terroríficos, Augé sí remarcó su carácter despersonalizado.
Sobre Backrooms
Si bien la película escrita y dirigida por Parsons tuvo un diseño de producción profesional a cargo de A24, su estética conservó la esencia found footage de sus cortos originales que se volvieron virales.
Backrooms sigue a Clark, propietario de una tienda de muebles cuya vida cambia cuando descubre un misterioso umbral iluminado por fluorescentes amarillos en el sótano de su establecimiento. Al cruzar del otro lado, descubrirá un interminable laberinto de espacios aparentemente cotidianos, pero inquietantemente desiertos.
Clark intenta contarle lo ocurrido a Mary, su terapeuta, pero ella interpreta su relato como otro síntoma de los problemas que arrastra. Lejos de rendirse, el protagonista decide volver al lugar acompañado por varios amigos y con una cámara para demostrar que no se lo está inventando. Pero la situación da un giro mucho más inquietante cuando desaparece sin dejar rastro.
Será entonces cuando Mary decida investigar por su cuenta qué ha ocurrido, para descubrir que las historia de Clark no eran producto de su imaginación ni de un trastorno.
Hasta el momento, no trascendió si la que estará disponible en streaming será la versión extendida de la película, que incluye 15 minutos de material adicional.



