Pasadas las 21 del último sábado, en Metropolitano, se escucharon los primeros acordes de “El ángel del 152” y El Plan de la Mariposa apareció en escena bajo luces envolventes, unas visuales que combinaban potencia rockera, con una estética espiritual como solo ellos saben lograr y que le dieron al Metropolitano el ambiente ideal para iniciar una noche épica.
Desde que la banda oriunda de Necochea pisó el escenario, quedó claro que no sería un show más. Cada canción fue recibida como un himno y cada palabra encontró eco en un público que acompañó de principio a fin con miles de personas dispuestas a cantar, bailar y emocionarse.
“Gracias por estar acá. Estamos muy contentos. Es la primera vez que tocamos en Metropolitano. Muchas gracias por venir y llenarlo”, dijo Sebastián Andersen para darle la bienvenida a los fanáticos. Marcado por la presentación de las canciones de su más reciente álbum Correntada y matizado con sus clásicos de siempre como “Romance con el desapego”, el ambiente mutó por completo y Seba agregó: “Muchas gracias por cantar así”.
La mixtura precisa de rock alternativo, las texturas psicodélicas, el violín, el acordeón y las líricas viajeras se apoderaron del lugar. Lo que ocurrió abajo del escenario fue la respuesta inmediata a esa entrega: miles de personas fundidas en un solo abrazo, saltando y cantando al unísono, borrando cualquier rastro de distancia física o emocional entre los músicos y su gente.
También hubo espacio para esos pasajes instrumentales donde el grupo demuestra que su fortaleza está más allá de sus canciones, en su sonido característico y la simbiosis que generan desde arriba como en “Llega, llega” donde se sentaron circulo y la intimidad se volvió protagonista.
El verdadero corazón de la noche latió bajo el concepto de la unión colectiva. El lugar se transformó en un espacio de catarsis compartida. En cada rincón se respiraba una emotividad a flor de piel, lágrimas de desahogo y sonrisas de complicidad se cruzaban entre desconocidos que, por más de dos horas, compartieron un mismo latido.
La energía fue subiendo peldaño a peldaño con temas como “Ella es agua”, “Pulpo” y “Cómo decir que no”, transformando el pogo en una marea humana que celebraba la vida y el encuentro frente a la hostilidad del mundo exterior.
Hacia el tramo final del concierto, la comunión alcanzó su punto máximo y el público coreaba sin cesar “Este es el Plaaan, este es el Plaan” con un tridente de canciones súper potentes: “Túnel de la vida”, “Es por ahí” y “El riesgo”. Con el sudor del pogo y la vibración musical en el aire, quedó flotando una certeza colectiva, El Plan de la Mariposa está preparada para los escenarios más grandes del país.
El recital fue una demostración de que la música, cuando se transforma en un canal de sanación y hermandad, tiene el poder real de conectar almas y dejar una huella imborrable en la memoria de las personas. Andersen se despidió emocionado: “Muchas gracias por crear este espacio de respeto y armonía”.
Lista de temas
El ángel del 152, Mar Argentino, Romance con el desapego, Serenata de una ruta larga, Domador de sombras, Gigante, El cantar de los anzuelos, La vida cura, Ella es agua, Oro de abeja, Cruz del sur, Abrime los ojos, Pulpo
Un mal delito entre confiar o morir, Abrázame, Tesoro escondido, Llega, llega, Esquina de la sombra, Cómo decir que no, Azúcar negra, Incandescente, Túnel de la vida, Es por ahí y El riesgo



