Hace poco más de tres años, Valentino Merlo tenía 14, cantaba en bares de Rosario, en la calle y donde apareciera una oportunidad para mostrar su voz. Un video grabado en las piletas del Saladillo lo volvió viral y nos llevó a contar su historia de un día para otro. En Rosario comenzó a hablarse de él y de paso por Radio 2, acompañado por su familia, contó que uno de sus grandes sueños era conocer a Abel Pintos, mostrarle lo que hacía y algún día cantar con él.

No costaba soñar en grande, pero quizás nunca imaginó que este próximo sábado sería convocado para hacer historia en su propia ciudad. Valentino será uno de los artistas de la ceremonia inaugural de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 frente al Monumento Nacional a la Bandera y ese día Abel también será protagonista.

Ese espectáculo reunirá a algunos de los nombres más importantes de la música argentina, y Valentino podrá cumplir su sueño en su ciudad y frente a uno de sus símbolos más fuertes. “Siempre desde chico soñé con estar con Abel. Fue un referente en mi carrera, un gran inspirador. Para mí es un sueño estar ahí”, contó Valentino a Rosario3 pocos días antes de la presentación.

La apertura de los Juegos promete una producción de grandes dimensiones, con música, teatro, danza, mapping, pantallas, iluminación y una importante puesta escénica. Para Valentino, sin embargo, hay algo que está antes de cualquier despliegue técnico. “Claro que va a ser un día histórico. Es mi lugar, son mis raíces y eso se lleva en el corazón. Por eso el 12 de septiembre va a quedar para siempre en mí”, confió.

El video que cambió todo

La historia que terminó llevando a Valentino a grandes escenarios comenzó públicamente en febrero de 2023. Tenía 14 años y estaba en el Polideportivo Balneario Saladillo cuando, durante el cierre de temporada, se animó a cantar. Su abuela Aurora vio un parlante y un micrófono que se utilizaban para las clases de aquagym y lo alentó a hacerlo. Valentino interpretó “Como la flor” y “Costumbres”, alguien lo grabó y las imágenes empezaron a circular rápidamente. Al día siguiente, su teléfono no paraba de sonar y su nombre ya formaba parte de la agenda periodística de la ciudad.

     

La viralización fue inesperada, pero la música no era algo nuevo en su vida. Valentino canta desde chico y sus abuelas fueron fundamentales en esos primeros años. Aurora y Marta ayudaron a sostener sus clases de canto cuando la familia todavía estaba lejos de imaginar todo lo que vendría después. También estudió teatro y comedia musical y fue construyendo una formación artística mientras todavía llevaba una vida completamente alejada de la exposición que llegaría tiempo después.

Abel Pintos ya aparecía entonces como una figura central. En aquella entrevista de Radio 2, Valentino lo definía como su máximo referente y decía que le encantaría cantar con él o simplemente poder encontrarlo y mostrarle lo que hacía. La historia con Abel, además, venía de mucho antes. Distintos testimonios familiares recuerdan que Valentino era muy chico cuando lo escuchaban cantar canciones de Abel en su casa y fue justamente allí donde empezaron a detectar que la música no era solamente un pasatiempo.

Una carrera en familia

Detrás del crecimiento acelerado de Valentino, también aparece una estructura familiar que se fue armando en ese camino. Su papá, Norberto, también canta y con el tiempo se involucró de lleno en la carrera artística. Su mamá, Sabrina, comenzó a ocuparse de buena parte de la organización y la administración. Y su hermano Tomás también forma parte del proyecto, compone canciones y trabaja en la producción musical junto a Valentino.

El propio cantante contó en distintas entrevistas que Tomás produce temas, escribe y que muchas veces el trabajo creativo termina construyéndose entre todos en el estudio. Antes de que aparecieran los grandes escenarios, hubo una familia acompañando. Y también hubo una decisión, que fue aprovechar la oportunidad que había aparecido con aquel video viral.

Valentino contó tiempo después que, en medio de esa explosión inesperada, miró a su hermano y le dijo que era el momento de trabajar mucho y soñar en grande.

Del Saladillo al número uno

Después las cosas empezaron a suceder rápido. Q' Lokura apareció muy temprano en ese recorrido y Valentino grabó con la banda una nueva versión de “Como la flor”. Más tarde llegaría “Tu foto”, uno de sus temas importantes de aquellos primeros pasos, escrito por Tomás.

     

El gran salto llegó con “Hoy”, junto a The La Planta. La canción se transformó en uno de los grandes éxitos de 2024, alcanzó el número uno del Billboard Argentina Hot 100 y permaneció en ese puesto durante once semanas consecutivas. Para entonces ya no había que explicar quién era “el chico del Saladillo”.

     

Después vinieron nuevas colaboraciones y escenarios cada vez más importantes. Grabó con Coti una nueva versión de “Dónde estás corazón”, trabajó con La K'onga en “Amor prohibido” y sumó colaboraciones con nombres fuertes de la música popular argentina. También llegaron festivales, giras y presentaciones multitudinarias.

Rosario siempre estuvo ahí

Su carrera empezó a sacarlo de Rosario, aunque la ciudad siguió apareciendo de manera permanente en su historia. En febrero de 2025 volvió a presentarse en el Anfiteatro Municipal Humberto de Nito, donde cantó “Así como no doliera”, de Abel Pintos. Todavía entonces hablaba de otro sueño, tener su propio show en Movistar Arena. Después también llegó.

En marzo de 2025 se produjo otra escena que ayuda a medir cuánto había cambiado su vida. Valentino volvió a las piletas del Saladillo. Ya no era solamente el adolescente del video viral. Era un artista que había recorrido el país, acumulado millones de reproducciones y compartido canciones con algunos de los nombres más importantes de la música argentina.

Volver al lugar donde todo había empezado tuvo un valor especial. Y ahora, con el Monumento por delante, aquella primera escena vuelve a cobrar otro sentido.

“Ese niño sigue en mí”

El regreso al lugar donde empezó todo,  Valentino volvió al escenario que marcó el comienzo de su sueño. 
El regreso al lugar donde empezó todo. Valentino volvió al escenario que marcó el comienzo de su sueño. 

Con 17 años, Valentino tiene una carrera breve en tiempo pero repleta de situaciones que hasta hace poco parecían lejanas. Por eso, cuando Rosario3 le preguntó qué queda de aquel chico de las piletas, su respuesta fue inmediata: “Ese niño que cantaba en la pileta sigue en mí. Sigue con muchos sueños más por cumplir y más fuerte que nunca. Agradecido por el apoyo de la gente y sobre todo a Dios”.

También imaginó qué consejo le daría hoy a aquel Valentino que recién empezaba: “Que siga, que no importa lo que pase en el camino. Que el proceso es tan importante como el logro. Que confíe más, que todo llega en el momento indicado. Tiene mucho camino por recorrer, pasos tranquilos pero firmes”.

La noche del Monumento

El sábado tendrá por delante uno de los espectáculos más importantes de su carrera. “Este va a ser un show increíble. Hay mucha puesta, mucho trabajo, de la mano de un grande. Con solo ver el escenario ya se pueden imaginar lo que vendrá”, adelantó.

Hace tres años, Valentino se sentó en Radio 2 con apenas 14 años y habló de Abel Pintos como se habla de esos artistas que parecen todavía demasiado lejos. Contó que quería conocerlo, mostrarle lo que hacía y, alguna vez, cantar con él.

Este sábado, los dos estarán frente al Monumento, en la ciudad donde empezó todo. Y quizás ahí esté lo más lindo de esta historia, en poder entender que aquel chico que se animó a cantar en las piletas del Saladillo sigue siendo el mismo, pero ahora llegará a uno de los escenarios más importantes de su vida acompañado por uno de los artistas que lo inspiró desde el comienzo. Para Valentino no será solamente otro show. Será, de alguna manera, encontrarse con aquel chico de 14 años y poder decirle que valió la pena perseguir el sueño.