Iván Noble vuelve a Rosario con una propuesta que nace de mirar hacia atrás, pero también de las ganas de volver a descubrir canciones propias. El sábado 26 de septiembre, a las 21.30, el músico se presentará en la Sala de las Artes, (Suipacha 98 bis), con Canciones Traspapeladas, un concierto que recupera temas que durante años quedaron al margen de sus presentaciones.
La idea surgió, según cuenta Noble, al revisar su propio repertorio y advertir que muchas canciones habían quedado olvidadas por el paso del tiempo. Canciones Traspapeladas es un show que se me ocurrió dándome cuenta que había muchas canciones que habían quedado postergadas en todos estos años”, explica a Rosario3.
El músico define a esos temas como “lados B e incluso algunos lados C” de sus diferentes discos, canciones que fueron desplazadas por aquellos clásicos que, por costumbre o por la propia dinámica de los conciertos, terminan ocupando siempre un lugar central.
“Uno, con el correr del tiempo termina por pereza o por costumbre, tocando más o menos siempre lo mismo. Me pareció que era una buena idea renovar un poco la lista de temas y cantar canciones que estaban ahí, olvidadas, en el cuarto cajón de la cocina”, señala Noble.
Así, el espectáculo propone recuperar una parte menos transitada de su obra y volver a encontrarse con canciones que quizá no forman parte del repertorio habitual, pero que conservan historias, melodías y sentidos que el artista considera que todavía tienen algo para decir.
De los clásicos propios a las canciones ajenas
En paralelo con este nuevo espectáculo, Noble también sorprendió recientemente con su propia versión de “Mi historia entre tus dedos”, el clásico del italiano Gianluca Grignani. La canción, que el artista conocía desde hacía más de dos décadas, permaneció durante mucho tiempo en un ámbito íntimo hasta que finalmente decidió llevarla al estudio.
“Me gustó muchísimo desde que la conocí hace más de 20 años, sólo que en ese momento no estaba bien visto que el cantante de una banda de rock gustara de canciones románticas”, recuerda.
La relación de Noble con la canción también está atravesada por su vínculo familiar con Italia y por una afición que, según reconoce, siempre estuvo presente: “A mí, las canciones románticas me gustan mucho y además las canciones italianas me pueden, supongo que por la sangre italiana que tengo en las venas, por mi vieja que es italiana”.
Durante años, la interpretó solamente en reuniones y encuentros privados. Hasta que una invitación a una fiesta le dio la posibilidad de probarla frente al público. “Hace un par de años me invitaron a la fiesta ¡FA!, a cantar una canción y elegí esa y fue muy buena la recepción, así que decidí hacer una versión en estudio, que me gusta mucho como quedó”, cuenta.
La experiencia también reavivó su interés por el trabajo de intérprete. Aunque su extensa trayectoria está estrechamente ligada a la composición, Noble reconoce que cada vez disfruta más de abordar canciones escritas por otros autores.
“Yo soy, qué sé yo, autor desde hace muchísimos años y supongo que me caracterizo por eso, pero también el trabajo de intérprete es muy interesante. Te obliga a riesgos que tal vez de otra manera no correrías”, sostiene.
En ese recorrido aparecen nombres diversos de la música popular: Joan Manuel Serrat, María Elena Walsh, Julio Iglesias y Leonardo Favio, entre otros. Incluso recuerda especialmente la oportunidad de compartir una canción con Serrat: “Tuve el placer de cantarla con él, una canción suya, ‘Las malas compañías’”.
Un nuevo disco que empieza a tomar forma
La mirada hacia el pasado que atraviesa Canciones Traspapeladas convive con un presente de composición. Noble trabaja actualmente en las canciones que formarán parte de un próximo disco, aunque el proceso avanza sin apuros y bajo una modalidad diferente a la de otros momentos de su carrera.
“Estoy componiendo material para un próximo disco, entiendo que va a estar listo los primeros meses del año que viene. Lo estamos haciendo sin apuro y de a un single, estamos como trabajando de a una canción por vez”, anticipa.
La intención es reunir entre siete y ocho canciones para conformar un álbum breve, recuperando también una duración asociada a otra época de la industria discográfica. “Mi intención es hacer un disco corto, como eran los discos antes, cuando eran de vinilo, discos de cuarenta, cuarenta y cinco minutos”, explica.
El nuevo material comienza a revelar además una búsqueda sonora más íntima. “Lo que empieza a salir es un material bastante íntimo de pianos y de guitarras, básicamente”, adelanta el músico, aunque aclara que esos formatos acústicos convivirán con elementos contemporáneos.
“Un formato acústico, pero con un poquito de texturas más contemporáneas, electrónicas y eso en cuanto a las bases y a los ritmos”, describe.
Mientras esas nuevas canciones avanzan y los futuros singles comienzan a delinear el próximo capítulo de su carrera, Iván Noble vuelve a revisar su propio archivo. En Rosario, esa búsqueda se convertirá en un concierto donde las canciones que alguna vez quedaron en segundo plano tendrán nuevamente la posibilidad de ocupar el centro de la escena.



