Mónica Farro cumplió 50 años y en una reciente entrevista contó cómo es su relación con el cuerpo, cómo lleva la edad, qué tipo de relaciones prefiere y en qué momento profesional está.
“Siempre estuve muy expuesta ante el público y también físicamente. Entonces, hoy creo que para mí es lo mismo que hace muchos años”, aseguró en diálogo con TN. Acto seguido, recordó cómo llegó a Argentina. “Yo tenía una vida muy armada allá. Gerardo Sofovich me llamó un día y me dijo: «te quiero en Argentina». Y vine porque me llamó él, si no nunca hubiera venido a probar suerte”, dijo.
“Me gusta cuidarme y siempre fue por diversión o porque a mí me gusta. En otros momentos es medio por obligación, porque una siempre quiere estar perfecta, cosa que es imposible, y menos con el paso del tiempo. Pero me ocupo mucho de mi cuerpo”, explicó y sumó: “Las mujeres de mi edad antes eran abuelitas y hoy son mujeres empoderadísimas. Es muy distinto”.
Sobre su presente laboral, la actriz contó que está protagonizando Camas Cruzadas donde interpreta a Erika, una mujer que llega al edificio junto a Jeremías y que, con su manera de vivir la sexualidad, empieza a movilizar a Marta y Luis, un matrimonio instalado en la monotonía. La propuesta incluye situaciones vinculadas al mundo swinger y plantea qué puede pasar cuando una pareja decide experimentar con otras personas.
Sin embargo, la actriz dejó en claro que su postura personal es muy diferente a la de su personaje. “En el amor yo sigo siendo muy básica. Para mí, el matrimonio es el matrimonio. No hay nada abierto ni terceros en el medio, ni nada swinger ni permitidos. Esas cosas no van conmigo”, aseguró.
“Para mí, que soy una mujer de 50, que estoy casada desde casi desde que tenía 17 años, aunque no con la misma persona, y que mamé eso de mis padres, que estuvieron toda la vida juntos, estas cosas nuevas que se vienen dando hace años no serían lo mío”, explicó.



