Corey Harrison, uno de los protagonistas del reality El precio de la historia (Pawn Stars), aseguró estar en bancarrota tras sufrir un accidente de motocicleta en la turística ciudad de Tulum, México, en enero de 2026.
La combinación de graves lesiones físicas, deudas y la imposibilidad de trabajar, dijo, lo dejó en la ruina, con menos de 400 dólares en su cuenta y una deuda que supera los 120 mil dólares. Sin embargo, su padre, Rick Harrison, aseguró que él mismo cubrió esa suma de dinero y que, ahora, la deuda es con él.
Desde 2009 El precio de la historia se filma en Las Vegas y narra las actividades diarias de la tienda Gold & Silver Pawn Shop, una empresa familiar que abre las 24 horas del día. El negocio es operado por Rick Harrison, quien la abrió junto a su padre, Richard Benjamin Harrison, fallecido en 2018 a los 77 años, y su hijo Corey, quien ya no es parte del show.
A principios de enero, Corey terminó en un sanatorio de Tulum tras un accidente vial en moto que le provocó once fracturas en las costillas, una conmoción cerebral y heridas faciales, según recordó el portal Infobae México.
“Estoy bastante mal, pero estoy bien. Las barras de choque –sliders– son geniales. Tres noches en el hospital, once fracturas en la caja torácica. Haré un episodio en The Corey Harrison Show. Lo siento, papá. Parece que me estoy perdiendo tu boda”, escribió en Instagram durante su internación.
El proceso de recuperación resultó más largo y costoso de lo previsto. Dos semanas después de abandonar el hospital privado debido a la acumulación de facturas, la celebridad estadounidense sufrió un deterioro mientras estaba en Tulum.
Un médico acudió a su casa para administrarle suero y morfina, pero la situación empeoró cuando sus niveles de oxígeno comenzaron a bajar peligrosamente.
Los costos de la salud privada en ese sector turístico de México son altísimos y, frente a la emergencia, amigos cercanos decidieron trasladarlo a un hospital más accesible en Mérida, Yucatán, a más de cuatro horas de distancia.
Allí los médicos detectaron que una costilla fracturada presionaba un pulmón y le extrajeron tres litros de sangre de la cavidad torácica, además de practicarle tres cirugías.
“Corey nos miró y dijo: ‘Voy a morir aquí. No tengo dinero para seguir pagándoles’. Sabíamos que no podíamos permitir que eso sucediera. Los hospitales en zonas turísticas como el de Playa del Carmen eran prohibitivamente caros, así que tomamos la difícil decisión de llevarlo cuatro horas y media tierra adentro hasta un centro más asequible en Mérida”, contó Aron Chambers sobre la situación.
Mientras la cuenta hospitalaria seguía creciendo, Harrison pasó 18 días internado en Mérida antes de regresar a su casa en Tulum para continuar la rehabilitación.
Actualmente, la situación financiera del exintegrante de El precio de la historia es crítica: aseguró que debe tres meses de alquiler, su cuenta bancaria apenas supera los 400 dólares y ha tenido que pedir préstamos a familiares y amigos, incluido su padre, Rick Harrison, para afrontar los gastos médicos.
En respuesta a la emergencia, se lanzó una campaña en GoFundMe que, a este sábado 7 de marzo, ya ha recaudado cerca de 9000 dólares. La petición enfatiza que “estar en televisión y ser parte de la fama de El precio de la historia no ofrece una protección integral para emergencias como esta; las crisis médicas no se preocupan por el estatus de celebridad”.
Corey Harrison manifestó su incomodidad por depender de la solidaridad pública, pero reconoce que no tiene alternativa, ya que la falta de recursos no le permite siquiera regresar a Estados Unidos para continuar el tratamiento. “Ni siquiera puedo levantarme con normalidad”, explicó.
Harrison le dijo al medio TMZ que ya no está afiliado a El precio de la historia, que se filma en Las Vegas, aunque todavía recibe algunos cheques residuales por las repeticiones.
La campaña en GoFundMe también señala que Harrison duda en tomar analgésicos después de que su hermano Adam muriera en enero de 2024, a los 39 años, por una sobredosis de fentanilo.
Sin embargo, cuando se le preguntó sobre la situación de su hijo, Rick Harrison compartió la siguiente declaración:
“Pagué todas las facturas médicas de Corey mucho antes de que publicara la campaña de GoFundMe. Es un hombre adulto de unos 40 años y es responsable de cómo administra sus finanzas. Siempre es agradable recibir el reembolso, pero hasta ahora no hay un plan de pago establecido”, dijo en referencia a la deuda de su hijo.



