Las salas de cine de todo el mundo proyectarán por primera vez durante las próximas horas La Odisea de Christopher Nolan, una de las películas más esperadas del año y el proyecto más ambicioso en la carrera del famoso director británicoestadounidense. Con un colosal presupuesto de 250 millones de dólares, la producción promete destacar no solo por estar basada en el relato épico más famoso de la historia, sino además por aspectos técnicos y visuales.

Para este trabajo, Nolan asumió el reto de adaptar un poema épico famoso por su complejidad. La obra sigue el tortuoso viaje de Odiseo (interpretado por Matt Damon) de regreso a Ítaca, su reino, tras la caída de Troya, que tuvo lugar alrededor del siglo XII a.C.

Un aspecto técnico central de La Odisea, que quedó plasmado en sus imágenes, es que fue el primer largometraje rodado íntegramente con cámaras de formato IMAX, que como resultado final ofrecen una experiencia de inmersión visual única para los espectadores.

     

De qué trata La Odisea
 

La Odisea es, como su nombre indica, la historia de Odiseo, rey de la isla griega de Ítaca, quien una vez finalizada la Guerra de Troya emprende su regreso a casa. Tras haber pasado una década combatiendo fuera de su tierra, el héroe deberá atravesar otros 10 años marcados por los mayores desafíos de su vida para poder reencontrarse con su esposa Penélope y su hijo Telémaco.

Mientras tanto, en Ítaca todos los jóvenes ricos de la isla se aprovechan de la ausencia de Odiseo, a quien dan por muerto, para quedarse con sus riquezas y cortejar a Penélope, que se resiste a aceptar la desaparición de su esposo.

Estas son las dos tramas principales de La Odisea: el viaje de Odiseo de regreso a casa y lo que sucede en Ítaca. Durante su travesía, el protagonista deberá navegar junto a sirenas y resistir su canto seductor, enfrentarse a un enorme cíclope y ver a sus hombres ser convertidos en cerdos por la diosa Cirse, entre otros retos que pondrán a prueba su valía.

 Matt Damon asumió el rol de Ulises para La Odisea de Christopher Nolan.
Matt Damon asumió el rol de Ulises para La Odisea de Christopher Nolan.

Mientras tanto, Telémaco tomará la decisión de abandonar su hogar para emprender su propio viaje, guiado por Atenea, en busca de su padre; y Penélope (tan decidida e inteligente como su famoso y astuto esposo) buscará evitar casarse con alguno de los ricos que no la dejan en paz.

La adaptación cinematográfic. más reciente de esta obra hasta el estreno de La Odisea fue The Return (2024), dirigida por el italiano Uberto Pasolini y protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Binoche, aunque en ese caso se le dio una impronta mucho más emocional, alejada de la fantasía mitológica.

Estructura narrativa

Al tratarse de una reinterpretación de un texto fundacional de la literatura occidental, La Odisea no debe considerarse como una película más de aventura y fantasía. El eje conceptual y emocional que unifica toda la obra se resume con el término griego Nostos (raíz etimológica de la palabra nostalgia), que alude a la idea de un viaje de regreso a casa.

Para el director, el desafío narrativo de llevar La Odisea a la pantalla grande consistió en adaptar lo esencial del poema épico de Homero para las nuevas generaciones, aunque respetando el punto esencial de un relato que todavía se considera entre los más complejos, ricos y significativos de la historia universal.

La Odisea no nació como un libro escrito, sino como un poema épico compuesto para ser cantado por poetas ambulantes llamados aedos. Atribuida tradicionalmente al misterioso poeta ciego Homero alrededor del siglo VIII a.C., la obra se transmitió de forma oral durante generaciones hasta que se compiló para un texto escrito definitivo.

Esto implica que el relato original utilizaba recursos nemotécnicos como rimas, ritmos repetitivos y epítetos fijos para narrar su historia. Fórmulas constantes como “Atenea, la de los ojos de lechuza” o “Odiseo, el astuto” ayudaban al bardo a memorizar versos improvisados ante su audiencia.

Es por esto que la estructura episódica de la historia responde a esta antigua naturaleza oral, y que cada peligro, monstruo o escala en el viaje funcionaba originalmente como un capítulo independiente.

 La Odisea no nació como un libro escrito, sino como un poema épico compuesto para ser cantado por poetas ambulantes llamados aedos.
La Odisea no nació como un libro escrito, sino como un poema épico compuesto para ser cantado por poetas ambulantes llamados aedos.

Aunque puede leerse de forma autónoma, la obra es la secuela directa de la Ilíada, por lo que su autor asume que el lector conoce el trasfondo de la mítica guerra de Troya. En La Odisea, la historia de Ulises inicia luego de los 10 años que pasó combatiendo en una sangrienta campaña militar lejos de su hogar. No se narra la caída de Troya ni el famoso truco del caballo de madera, ideado por el propio Odiseo, sino las secuelas humanas y territoriales de esa devastadora victoria griega.

Al iniciar el relato, los grandes héroes de la guerra ya han regresado a sus tierras o han muerto trágicamente en el intento, algo que deja a Odiseo como el último superviviente. En su viaje, deberá resignar su mentalidad de guerrero destructivo para adoptar la de un hombre pragmático que solo busca recuperar su vida civil.

La Odisea está regida por un sistema teocéntrico donde los dioses intervienen de forma constante, caprichosa y directa en los asuntos de los mortales. El viaje del protagonista no es solo una lucha contra los adversos escenarios de la naturaleza, puesto que allí se está librando una disputa entre dos deidades mayores: Poseidón y Atenea.

 En su viaje de regreso a Ítaca, Odisea debe enfrentar los retos que Poseidón pone en su camino.
En su viaje de regreso a Ítaca, Odisea debe enfrentar los retos que Poseidón pone en su camino.

Mientras el dios del mar persigue implacablemente a Odiseo con tormentas destructivas debido a una afrenta familiar, la diosa de la sabiduría actúa como su protectora celestial, transformando su apariencia para salvarlo de la muerte.

Sin embargo, la voluntad de los dioses no es capaz de torcer el Hado o Moira, es decir, el destino final de los protagonistas de esta historia. El héroe regresará inexorablemente a su patria, pero cómo y a qué costo son factores que dependerán de sus decisiones.

La Odisea rompió con la linealidad temporal tradicional de las narraciones de la época utilizando recursos como la narrativa enmarcada y los saltos temporales. Esto queda claro desde el comienzo, en donde no se presenta a Odiseo saliendo de una Troya en ruinas, sino atrapado tras diez años de navegación en una isla paradisíaca en el tramo final de su largo cautiverio.

Los pasajes más famosos del viaje, como los encuentros con los cíclopes, las sirenas o la hechicera Circe, no ocurren en el presente de la historia, sino que son narrados retrospectivamente por el propio Odiseo durante un banquete en el reino de los feacios.

Personajes

El concepto de héroe en la antigua Grecia difería sustancialmente de la noción moderna vinculada a la pureza moral o al altruismo desinteresado. Es por ello que Odiseo, conocido en la tradición latina como Ulises, no destaca principalmente por su fuerza bruta o su nobleza incorruptible, sino más bien por su metis, un término griego que alude a facultades como una inteligencia astuta o destreza técnica. Esto se expresa a través de la capacidad de engaño y la flexibilidad mental del protagonista para adaptarse a situaciones desesperadas.

Complejo y contradictorio, Odiseo es a la vez un líder carismático y egoísta, un estratega brillante capaz de mentir sin parpadear, y un guerrero implacable que recurre a la crueldad extrema cuando lo considera necesario para proteger a los suyos o asegurar su supervivencia.

 Atenea, diosa de la sabiduría, actúa como protectora celestial de Odiseo en su viaje.
Atenea, diosa de la sabiduría, actúa como protectora celestial de Odiseo en su viaje.

Mientras el héroe desafía monstruos marinos en los confines del mundo conocido, el verdadero conflicto se desarrolla en su reino de Ítaca, en donde Penélope (Anne Hathaway) y Telémaco (Tom Holland) resisten desesperadamente el asedio de decenas de nobles locales.

Atenea, la diosa y amiga de Odiseo, es interpretada por Zendaya. Lupita Nyong’o, en tanto, interpreta a Helena de Troya y a su hermana Clitemnesta, quien está casada con Agamenón.

Charlize Theron interpreta a Calipso, una diosa que se enamora de Odiseo y lo atrapa en su isla. Jon Bernthal es Menelao, y Benny Safdie es su hermano Agamenón. En el reparto también se incluyen otros nombres famosos como Elliot Page y Corey Hawkins, aunque sus papeles no fueron formalmente anunciados.

Rodaje

Aunque la geografía de la obra menciona lugares reales, la mayor parte del periplo de Odiseo transcurre en un territorio puramente mítico, fantástico y alegórico. Los intentos históricos por trazar una ruta cartográfica exacta del viaje del héroe suelen fracasar porque los espacios representan desafíos psicológicos. La isla de los lotófagos representa el peligro del olvido y la pérdida de la identidad, mientras que el paso entre Escila y Caribdis simboliza tener que elegir entre dos males inevitables.

Para recrear estos escenarios, el rodaje se realizó entre febrero y agosto de 2025 en distintos puntos de Marruecos, Grecia, Italia, Escocia, Islandia y el Sáhara Occidental.

 La lógica espacial de la epopeya se guía más por los temas narrativos que por la topografía estricta.
La lógica espacial de la epopeya se guía más por los temas narrativos que por la topografía estricta.

Previo a su estreno, la película ya hizo historia por un motivo puramente técnico: es la primera película de ficción rodada íntegramente con cámaras IMAX nativas de 70 milímetros. Nolan logró mantener el mismo formato gigante durante los 150 minutos de metraje completos que requirieron más de 640 kilómetros de rollo de película.

La razón de esa obsesión tiene una justificación técnica concreta. El formato IMAX de 70 mm expande la imagen un 40% más en comparación con los formatos estándar, ofreciendo una inmersión visual sin precedentes en la historia del cine comercial. Para Nolan, que siempre ha defendido la sala oscura como experiencia irrepetible, grabar una obra como La Odisea de cualquier otra manera habría sido una traición a su propio estilo e identidad creativa como cineasta.

 La Odisea fue rodada íntegramente con cámaras IMAX nativas de 70 milímetros.
La Odisea fue rodada íntegramente con cámaras IMAX nativas de 70 milímetros.

Y esto supuso un desafío técnico y logístico de grandes proporciones. Debido a que las cámaras IMAX tradicionales de cinta física son muy grandes, pesadas y, sobre todo, extremadamente ruidosas, fue imposible grabar el sonido directo de los actores en diálogo. Para solucionar este problema, los ingenieros de IMAX desarrollaron específicamente para esta producción el Blimp: un armazón especial de fibra de carbono multicapa diseñado para insonorizar el equipo y permitir, por primera vez, rodar escenas de diálogo en formato IMAX nativo con el sonido directo sincronizado.

Polémicas

Como todo gran proyecto, La Odisea no llega a su estreno exenta de críticas. En base a lo que ha trascendido sobre la película y a lo que se ha visto en los avances, se multiplicaron los comentarios que apuntaron tanto hacia decisiones estéticas como también a la selección del reparto.

Entre los comentarios críticos que llevan meses circulando en redes sociales se han incluido señalamientos sobre anacronismos absurdos y detalles técnicos que, aunque se vieron en los adelantos, no queda del todo claro cómo fueron introducidos en la obra final.

El lanzamiento del primer tráiler oficial encendió las opiniones por parte de los cinéfilos más puristas. En lugar de adoptar el tradicional acento británico que Hollywood suele asignar a las producciones de época medieval o clásica, Nolan decidió volcarse por el inglés estadounidense, por lo que el reparto emplea un inglés marcadamente contemporáneo en todos sus diálogos.

La controversia se valió de expresiones modernas pronunciadas por los guerreros de Ítaca, o términos informales durante sus interacciones cotidianas en el campo de batalla. Los críticos apuntaron que este estilo arruina la solemnidad de la epopeya homérica y rompe la inmersión del espectador en la Edad del Bronce.

Por el contrario, los defensores del cineasta señalaron la hipocresía de exigir rigor histórico en el acento de una película que, por defecto, ya está hablada en un idioma diferente al griego antiguo.

 Los adelantos de La Odisea desataron diferentes polémicas por cuestiones estéticas.
Los adelantos de La Odisea desataron diferentes polémicas por cuestiones estéticas.

Otro de los puntos que generó controversia fue la elección del rapero Travis Scott para interpretar a un bardo, lo que alentó acusaciones contra la producción de desvirtuar el espíritu clásico de la obra original de Homero.

Sin embargo, el propio director saltó en defensa de su decisión creativa argumentando que los bardos de la antigüedad clásica eran poetas orales que transmitían historias, hazañas y tragedias mediante rimas improvisadas. De esa manera trazó un paralelismo con la actualidad, ya que el género musical que mejor replica esa función social y cultural de crónica urbana y transmisión oral es precisamente el rap.

También desató la polémica la indumentaria que se vio en las imágenes de promoción de la película. Los entusiastas de la precisión histórica desataron una discusión en redes sociales analizando los atuendos de los príncipes aqueos. El motivo de la indignación colectiva se debió a la imagen de Telémaco vistiendo pantalones, una prenda textil que los críticos tildaron rápidamente como un anacronismo inaceptable para la Grecia antigua.

Al respecto se señaló que mientras los pantalones eran considerados una prenda exclusiva de los pueblos nómadas o las culturas catalogadas como bárbaras, en la Edad del Bronce los guerreros griegos utilizaban túnicas cortas y faldones. Lo cierto es que esta polémica ignora por completo el hecho demostrado de que los héroes de La Odisea no son figuras históricas reales documentadas, sino personajes nacidos de un mito literario.

 El debate técnico más encendido giró en torno al diseño de las armaduras metálicas que portan los soldados.
El debate técnico más encendido giró en torno al diseño de las armaduras metálicas que portan los soldados.

El debate técnico más encendido giró en torno al diseño de las armaduras metálicas que portan los soldados en los adelantos de la película. Los detractores criticaron que lo mostrado en los avances estaba muy lejos de las armaduras micénicas de bronce documentadas por la arqueología, y se acusó a la producción de utilizar modelos visualmente similares a las protecciones de la época medieval.

La polémica escaló a tal punto que obligó al propio Christopher Nolan a intervenir públicamente en entrevistas de prensa para defender el trabajo de su equipo de diseño. El director explicó que las armaduras fueron concebidas bajo una estricta lógica de estatus social y funcionalidad militar dentro de la narrativa visual. Las piezas de combate debían reflejar de forma clara el rango elevado y la riqueza de los príncipes guerreros, por lo que se priorizó la expresividad de los actores y la movilidad real durante los combates filmados sin efectos digitales.