Tras conocerse la resolución del divorcio con Mauro Icardi, Wanda Nara expresó su alivio y confirmó que no apelará el fallo. Además, se conoció cuánto deberá abonar por las costas del proceso judicial.

Este jueves, la Justicia italiana puso fin al matrimonio de Nara e Icardi, que se habían casado el 27 de mayo de 2014 en San Isidro, Buenos Aires. Luego de conocer la decisión judicial, la conductora reaccionó, se mostró aliviada y le recomendó a su ex “hacer terapia” porque “está enfermo”.

En diálogo por WhatsApp con una cronista de Los profesionales de siempre (El Nueve), la empresaria manifestó su satisfacción por la resolución y lanzó: "Yo solo quería divorciarme de este psiquiátrico. ¿No ves que está enfermo? Estoy feliz de haberme divorciado después de tanto tiempo".

“No voy a apelar. Estoy feliz de cortar todo vínculo matrimonial con Mauro Icardi”, afirmó sobre la relación terminada con el futbolista rosarino que juega en el fútbol de Turquía

Durante el proceso, Nara había reclamado una compensación económica y una cuota mensual de 250.000 euros. Sin embargo, el Tribunal rechazó ambos pedidos.

La conductora también se refirió a la situación personal del futbolista y sostuvo: “Primero tiene que hacer terapia. Tiene problemas psicológicos”.

Tras conocerse la resolución que disolvió el matrimonio, también trascendieron detalles económicos de la sentencia del Tribunal de Milán. Según lo establecido en el fallo, Wanda deberá pagarle a Icardi 5.200 euros, correspondientes a dos tercios de las costas judiciales del proceso.

A ese monto se sumarán los gastos generales, el impuesto al valor agregado (IVA) y los aportes contemplados por la legislación italiana.