Una joven fue hallada muerta en un departamento de barrio Lourdes y su pareja se suicidó tras el hecho. De acuerdo a las primeras declaraciones de la fiscal del caso, Carla Ranciari, la muerte de la muchacha se investiga como “dudosa”. No hay, por ahora, indicios de violencia de género. Todo ocurrió entre la tarde del jueves y la madrugada del viernes, entre 3 de Febrero al 2400 y 3 de Febrero al 1100.
Según informó la fiscal, desde 3 de Febrero al 2400, el hecho se conoció a partir del llamado al 911 alrededor de las 4 de la mañana que hizo el muchacho antes de arrojarse al vacío desde el octavo piso de un edificio de 3 de Febrero al 1100. En ese llamado, hecho en compañía de una amiga –la dueña de casa–, advirtió sobre la situación de su novia.
Al llegar al domicilio de barrio Lourdes, personal policial constató que la chica estaba sin vida en el interior del inmueble, con una herida cortante en el cuello. No presentaba otras lesiones a primera vista. Ranciari precisó que encontraron un cuchillo de cocina, tipo Tramontina y que el forense advirtió que la herida “se podría corresponder con un suicidio”. “No hay nada para determinar que la agresión fue realizada por un tercero”, afirmó la fiscal, que agregó que en ese departamento el muchacho ya había dejado “una nota despedida” en la que anticipaba su propia muerte.
El joven se suicidó desde la torre de 3 de Febrero al 1100. Se tiró del octavo piso cuando estaba con su amiga, aparentemente en medio del, o poco después del llamado al 911 que realizaron juntos. Fue asistido en primer término por personal del Sies y trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
Según averiguó Rosario3, ambos fallecidos eran pareja y convivían en el departamento de barrio Lourdes, donde fue encontrado el cuerpo de la muchacha.
La fiscal informó que peritarán los celulares de ambos para intentar aclarar las circunstancias y secuencia de lo ocurrido, mientras la Policía de Investigaciones (PDI) termina de relevar las escenas de ambos hechos. De momento se trabaja bajo la carátula de “muerte dudosa”, pero no se descarta ninguna hipótesis.



