La banda del Playón, un grupo de transas que opera en barrio Ludueña Norte, fue objeto de allanamientos en las últimas horas. El operativo estuvo a cargo de la Policía Federal, que secuestró drogas y armas, y fue ordenado por el fiscal de Microtráfico Diego Giro. Las medidas también alcanzaron a una banda rival con asiento en Nuevo Alberdi y otros sectores. En total quedaron aprehendidas seis personas en trece allanamientos, confiaron fuentes del caso.
Las irrupciones que arrojaron resultados positivos tuvieron lugar en Bielsa al 5900, 6100 y 6200, Garzón al 400 bis, en Ludueña; en un domicilio sin ocupantes de Brasil al 2600, en la zona oeste; y en Caracas al 2600, en Nuevo Alberdi.
Además de dosis de cocaína para fraccionar y listas para la venta, un trozo de cannabis prensado y decenas de celulares, la PFA incautó pistolas calibre 9 milímetros, dos de ellas con la numeración limada. Las armas estaban ocultas en Caracas al 2600 y Bielsa 5900.
En diciembre, Rosario3 publicó los detalles de la imputación a la banda del Playón, como se denominó a un grupo organizado de al menos doce personas cuyo punto de referencia es Bielsa y Magallanes, uno de los puntos más calientes de Ludueña, donde el vecino ajeno al delito se ve obligado a convivir con soldaditos, consumidores y la venta callejera de drogas.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Giro, que llevó a audiencia imputativa a Catriel “Gordo” Lezcano (23), Sergio “Primo” Borda (28), Rodrigo Duarte (21), Miguel Segovia (22), Nadia Arquez (37), Facundo Delgado (19), Oscar “Rata” Lezcano (45), Érica Lemos (40), Marisabel Casas (40), Milton Junco (21), Luciano Oviedo (30) y Priscila Álvarez (19).
En la audiencia se destacó que este grupo de personas, con distintos roles, gerenciaba búnkeres en Ludueña y en Parque Casas. La mayoría se encuentra en prisión preventiva, situación que será revisada el 4 de junio.
Los allanamientos recientes pusieron el foco tanto en los integrantes de la banda del Playón como en otro grupo antagónico, dijo una fuente de la causa.
El fiscal Giro ponderó que en diciembre las intervenciones telefónicas a los miembros de esta banda dieron cuenta de que constantemente hablaban de “ir a la guerra” con otras organizaciones de su mismo barrio. En un audio, incluso, uno de los imputados señala que un grupo antagónico concretó el homicidio de Darío “Nano” Víttori, un hombre de 49 años que fue acribillado al voleo en Solís al 400 bis, cerca de un kiosco de droga propio. El objetivo era claro: “quemar” un búnker, es decir, dejarlo obligatoriamente sin actividad a partir de un hecho de violencia.



