Agentes de la Policía Federal detuvieron este viernes a cuatro personas en el marco de una serie de allanamientos con los que desarticularon una célula de narcomenudeo que operaba en Villa Banana para lograr controlar la venta de estupefacientes en ese sector de la zona oeste de Rosario, en donde aún persisten las consecuencias del golpe asestado al grupo que estaba encabezado por el transero Eduardo Muñoz, imputado a fines de junio pasado como líder de una asociación ilícita y por el homicidio calificado del policía federal Rodolfo Manfredi.

Desde la Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de Rosario indicaron que, en el marco de una investigación integral con foco en el mencionado barrio, lograron constatar la existencia de diversos puntos de venta de droga que eran controlados por grupo de narcomenudeo comandado por Marina Soledad R.

A partir de trabajos de seguimiento y mediante puestos de observación, los agentes federales lograron identificar los domicilios utilizados para la actividad ilícita y determinar el grado de participación de cada uno de los investigados.

 Durante los allanamientos se secuestraron 800 dosis de cocaína.
. Durante los allanamientos se secuestraron 800 dosis de cocaína.

A partir de la evidencia recolectada durante la investigación, la Fiscalía interviniente dispuso la ejecución de cuatro órdenes de allanamiento en los que, además de la mujer a cargo de las operaciones, también resultaron detenidos Jonatán Jesús David A., Ezequiel Iván L. y Mía P., quienes se encargaban de vender las sustancias.

Durante los procedimientos también se secuestraron 800 dosis de cocaína, 50.000 pesos en efectivo y celulares.

En tanto, los detenidos fueron trasladados a la Alcaidía de la Policía Federal Argentina, donde quedaron a disposición de la Justicia.

Narcomenudeo en pugna

La comercialización de estupefacientes en Villa Banana continúa atravesando un proceso de reordenamiento de sus actores a partir de la detención de Muñoz, quien asumió al frente de la estructura criminal que era dirigida por Dalmacio “Sapo” Saravia, condenado por narcotráfico a principios de este año.

Muñoz fue imputado en los Tribunales Federales de Rosario como líder de una asociación ilícita, por el homicidio calificado de Manfredi y por el intento de asesinato de otros dos agentes de la Policía Federal.

Los investigadores sostienen que, tras la detención de Saravia, Muñoz –que en 2023 ya había sido condenado como partícipe secundario de una causa por venta de drogas– dejó de ocupar un rol secundario para convertirse en el organizador de la estructura que coordina el acopio de estupefacientes, su distribución y el funcionamiento de los puntos de venta en la zona, en donde el negocio ilegal recibió una seguidilla de golpes a partir del asesinato de Manfredi, acribillado en la noche del 11 de junio.

Según la acusación, la organización operaba de manera permanente en el sector comprendido entre 27 de Febrero, Avellaneda, Rueda y Felipe Moré, los antiguos terrenos de la playa ferroviaria Patio Triángulo, donde además de vender cocaína y marihuana ejercía un control territorial mediante amenazas, armas de fuego y ataques violentos.