La investigación por el crimen del peluquero de la región Jonatan Emanuel Minucci sumó en las últimas horas dos nuevos detenidos y ya son cuatro los arrestados en el marco de la causa.
La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo confirmó la detención de Hugo Daniel “N”, alias “El Maníaco”, y Cristian Eduardo “N”, sospechados de haber participado en el ataque armado ocurrido el 9 de enero en el Vesica Cenote Club, en la ciudad mexicana de Tulum. Ambos están acusados de homicidio calificado y de estar vinculados a otro episodio violento.
Días atrás habían sido detenidos Fernando Jonathan “N” y Adán Osvaldo “N”, señalados como integrantes de una banda criminal con presencia en la región. Según los investigadores, todos formarían parte de la misma estructura delictiva.
En conferencia de prensa, el fiscal Raciel López Salazar informó que el crimen estaría relacionado con una disputa territorial entre grupos dedicados al narcomenudeo. “Ambos están acusados de los delitos de homicidio y lesiones registrados en el Vesica Cenote Club. El motivo de esta agresión obedece al narcomenudeo”, sostuvo el funcionario.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el ataque dejó un muerto y dos heridos, todos ellos trabajadores de seguridad del boliche. Tras los disparos, las víctimas fueron trasladadas al hospital IMSS-Bienestar de Playa del Carmen, donde Minucci, de 37 años, falleció horas más tarde. En el lugar del ataque se encontraron ocho casquillos calibre 9 milímetros, un detalle que terminó de cerrar el cuadro para los investigadores.
El ataque ocurrió cuando un grupo de sicarios que se movilizaba en motocicletas irrumpió en el local y abrió fuego en la previa a un festival de música electrónica. Minucci, peluquero de Fray Luis Beltrán que había viajado a México por trabajo, recibió disparos en el rostro, cuello, tórax y brazos. Fue trasladado de urgencia, pero no logró sobrevivir.
Mientras la causa avanza y no se descartan nuevas detenciones, la Justicia mexicana insiste en que el argentino quedó en medio de un enfrentamiento entre bandas de las que no formaba parte, en una zona donde el turismo convive con el crimen organizado.



