En la noche del miércoles, el repartidor Lucas Gonzalo García sobrevivió a un feroz asalto en la zona oeste, donde delincuentes le dispararon y se llevaron su herramienta de trabajo: una moto Honda Wave comprada en diciembre. Más allá de que pudo contarla –la bala le atravesó la pantorrilla derecha y ya recibió el alta–, el robo puso en jaque su sustento cotidiano y el de su familia.
En ese marco, el joven puso a disposición su número de celular –3415069222– para quien pueda aportar algún dato sobre el paradero del rodado y la documentación que había en su interior.
�� A LUCAS LE ROBARON LA MOTO Y LE DISPARARON
Lucas es repartidor y necesita su moto para trabajar.
Fue atacado mientras hacía delivery en La Paz y Solís.
��️ “En 2 segundos me robaron lo que tanto me costó conseguir”, expresó. "Luego de haberme disparado, me apuntaron de nuevo… pic.twitter.com/1t12OxVoMq— De12a14 (@De12a14) January 15, 2026
Lucas contó en De 12 a 14 (El Tres) que, cerca de las 20, cuando arrancaba su segundo turno de repartos con la aplicación Pedidos Ya, circulaba por Solís y, al doblar por La Paz hacia el este, advirtió la presencia de dos hombres en moto. El acompañante esgrimió un revólver y, con un tirón de remera, Lucas perdió el equilibrio y cayó pesadamente al suelo. La Wave quedó en el piso. En ese momento, le dispararon en la pantorrilla derecha.
“No me resistí en ningún momento”, dijo. Resignado, observó cómo se llevaban su motocicleta, que había adquirido el 5 de diciembre y con la que había recorrido dos mil kilómetros. En el interior del rodado, para colmo, estaban su DNI, el carné de conducir y el de socio de Rosario Central.
“Uno trabaja todos los días y en dos segundos te roban lo que me costó tanto conseguir”, se lamentó, ya no preocupado por la herida sino por el futuro.
Según contó, trabaja de 8 a 12 y de 16 a medianoche repartiendo pedidos, que le reportan entre 1.200 y 2.000 pesos cada uno. Con su pareja tienen una familia ensamblada con seis hijos y ahora necesita volver a trabajar para llevar la diaria a su casa.
El hombre de 31 años dijo que pasa gran parte del día sobre la Wave y apeló a la solidaridad de la gente para encontrar la moto, la documentación perdida y poder volver a trabajar.
No desconoce que en estos casos, los delincuentes "siempre piden plata a cambio" si es que la moto llegara a aparecer. Si lo hacen, dijo, “bienvenido sea”. "La idea es tener la moto lo antes posible", cerró.



