Personal policial aprehendió en las últimas horas a Gavilán, como se apoda Gabriel Alfredo M., de 33 años, en medio de un tumultuoso despliegue en el barrio Toba de la zona oeste. Según fuentes del caso, el detenido estaba en la mira de investigadores por una serie de balaceras acompañadas de notas mafiosas que afectaron la ciudad a fines de febrero.
El arresto de este hombre afincado en la zona oeste profunda se concretó tras una persecución que comenzó en Comando 602 al 4300 y culminó no muy lejos, en Aborígenes Argentinos y Liniers, confiaron voceros policiales.
Según las fuentes del CRE, hubo corridas por los techos, un detenido por entorpecimiento del accionar policial y disparos de bala de goma, debido a la presunta resistencia –calificada de “hostil”– de algunos vecinos. Gavilán, indicaron, hizo todo lo posible para escapar y su aprehensión demandó la presencia de varios patrulleros.
En medio de la violencia, una chica de 13 años sufrió el impacto de tres postas de goma en la pierna derecha y fue atendida en el Hospital Vilela.
Según la investigación de la fiscal Paula Barros, Gavilán, sobre quien pesaba un pedido de captura, estaría involucrado en al menos cuatro balaceras cometidas en febrero, debido a su presunta sociedad con el colombiano Víctor Sleyner Acevedo “Nene” Figueroa, ya detenido como instigador de la saga y como vendedor de estupefacientes, según una causa paralela que tramita en el fuero federal.
El primero de los hechos ventilados en audiencia ocurrió el 22 de febrero de 2026. Poco después de las 15, Sergio Leonardi, al volante de una Guerrero Trip 110, realizó junto a Yamila Sanabria tareas de inteligencia en inmediaciones de Ocampo al 100. Cerca de las 16.30, tras retirar la chapa patente del rodado, Sanabria regresó al lugar acompañada por un hombre. Según la Fiscalía, el acompañante descendió y efectuó al menos nueve disparos con una pistola calibre 9 milímetros hacia el interior de la entrada lateral del súper Carrefour, que se encontraba abierto al público. Los disparos impactaron en la zona de estacionamiento y uno de ellos hirió a un cliente que estaba a metros del ingreso. Antes de retirarse dejaron una nota intimidatoria.
Luego, el 24 de febrero, a las 20.40, dos personas no identificadas dispararon 13 veces contra una camioneta Fiat Strada estacionada en Zelaya al 1300. Después colocaron una nota en el parabrisas y se retiraron.
Ese mismo día, a las 22.55, en Felipe Moré al 3200, otras dos personas en motocicleta efectuaron al menos dos disparos con una pistola calibre 11.25 contra el frente de un local comercial. También dejaron un mensaje escrito.
El último ataque atribuido ocurrió el 25 de febrero a la medianoche en Gutenberg al 1700, donde tres personas que se movilizaban en dos motocicletas dispararon contra un comercio con un arma calibre 11.25 y abandonaron el lugar tras dejar una nota.
En todos los casos, las notas mafiosas oficiaron de “escrache” contra un recluso identificado como Nahuel “Churro” Canavo, quien en la década pasada ofició de soldadito de Los Monos y fue condenado a 17 años de prisión por atacar cuatro sedes judiciales y por el homicidio de un albañil en 2018.



