El juicio por la denominada tragedia de Roca y el Río, siniestro vial ocurrido en 2025 en esa intersección de Rosario, en el que Agustín López Gagliasso embisitó con su auto a Tania Gandolfi (41) y su hija Agustina García (17) continúa este viernes con la declaración de Diego García, esposo y padre de las víctimas, quien sobrevivió al hecho junto a la otra hija del matrimonio.
De acuerdo a lo que pudo saber Rosario3, su palabra se oirá aproximadamente a las 10 de hoy, luego de los alegatos de clausura. En la previa, con El Tres este jueves, García adelantó que su objetivo es agradecerle a toda la gente de Rosario, que lo ayudó en este tiempo y que lo está apoyando hace más de un año y medio. Se prevé que haga declaraciones sustanciales para la causa.
El juicio tuvo ayer una jornada relevante con el uso de la palabra del imputado, Agustín López Gagliasso, quien relató cómo se desencadenó el incidente en la zona de Presidente Roca y Wheelwright. Según su testimonio, transitaba con su 206 por la avenida Illia cuando tuvo un altercado con un joven motociclista. "Se me cruza un pibe en una moto con el escape libre, me empieza a hacer ruido con el escape y me insulta", describió. Luego, agregó que su reacción fue acelerar con el objetivo de tenerlo cerca para devolver el insulto.
Y el imputado agregó: "En esos segundos en los que aceleré, yo en todo momento creí que tenía el control total del vehículo y que podía evitar cualquier tipo de imprevisto", aseguró.
Reacción desde el dolor
“Su declaración fue vacía, sin sentimiento, sin sentido, justificándose en los neumáticos, algo que no tiene nada que ver. No tiene defensa alguna lo que hizo”, expresó Diego en Telenoche consultado sobre la exposición del joven detenido.
Y agregó: "Él negó todo, en todo momento. Negó lo que dijo la acompañante. No tiene sentimientos. No sabe cómo hace para para zafar. Pero bueno, están las pruebas dadas para que le dicten la la sentencia máxima, como establece el código.
Sobre cómo se lleva adelante el juicio, Diego expresó: “Todos han declarado muy bien lo que han vivido y han visto. Me voy contento con todo el apoyo que recibí de Rosario. Estoy muy conforme. Está todo comprobado: él persiguió a la moto y la última maniobra que hizo fue para chocar a la moto. En todo momento tuvo intención de matar al de la moto. Pero perdió el control y la ligué yo. Es lo que dije siempre, cuando vi los videos todo me empezó a cerrar”.
Luego reflexionó: "Uno cuando lo escucha todas las declaraciones de los testigos, se da cuenta de que que hay gente que milagrosamente se salvó. Algunos justo tuvieron percance y esos segunditos que se demoraron fue la diferencia de no ser víctimas, porque pudo haber habido muchísimas más víctimas. Había más gente que estaba por cruzar.
La familia espera la sentencia. “Yo creo que ahí vamos a empezar a sentir paz y tranquilidad. No podemos empezar a empezar a transitar el duelo porque estamos en una etapa de lucha”, cerró.
Sentencia
Ayer Gagliasso brindó su versión de los hechos tras la acumulación de severos elementos probatorios y testimonios en su contra presentados a lo largo de esta semana. En el inicio del proceso, la estrategia defensiva dejó en claro cuál es el eje del contrapunto jurídico: se discute si en el ánimo de quien manejaba existía la representación de dar muerte.
Con ese argumento, la defensa busca descartar la figura de homicidio simple con dolo eventual (que contempla penas de 8 a 25 años) y encuadrar el hecho en un homicidio culposo para atenuar la escala penal.
Sin embargo, la acusación ejercida por las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, junto a la querella encabezada por el abogado Claudio Puccinelli, mantiene de manera firme el pedido de 18 años de prisión efectiva más 10 años de inhabilitación especial para conducir.
Para los acusadores, el accionar de Gagliasso excedió por completo la imprudencia vial para transformarse en una conducta de total desprecio por la vida de terceros.
“Para, porque nos vamos a matar”
Otro de los momentos más impactantes del juicio fue durante la declaración de Giovanna Romero, la joven que viajaba en el asiento del acompañante del Peugeot 206 gris. La testigo relató con detalles escalofriantes que Gagliasso conducía "enceguecido" persiguiendo a un motociclista con el que había discutido dentro del túnel Arturo Illia, realizando sobrepasos bruscos a más de 120 km/h.
La joven confirmó que le rogó en reiteradas oportunidades que frenara la marcha antes de perder el control y subir a la vereda.
Cabe mencionar que el imputado negó este jueves que la joven le haya dicho eso o le haya pedido que parara la marcha.
La Municipalidad de Rosario, en tanto, aportó las filmaciones del Centro de Monitoreo que permitieron reconstruir segundo a segundo la carrera del automóvil desde la zona sur hasta la costanera central. Durante las audiencias, las pericias técnicas confirmaron la velocidad extrema del vehículo y la ausencia total de marcas de frenada previas al impacto mortal.
Con la declaración de Agustín Gagliasso el tribunal dio por concluida la recepción de pruebas y testimonios del debate. El martes se espera la sentencia.



