Dos rosarinos rindieron cuentas en los Tribunales de Cañada de Gómez como coautores de una entradera cometida en esa localidad cabecera del departamento Iriondo a comienzos de enero.

Los sospechosos cayeron detenidos la semana pasada al mando de un Ford Focus con el que protagonizaron una persecución en Granadero Baigorria. El auto tenía la chapa de un Chevrolet Corsa y, al chequear los guarismos, el personal policial detectó que había sido robado en diciembre en el barrio Bella Vista de Rosario.

Lucas Valdez, de 31 años, y Gerardo Mansilla, de 32, ambos domiciliados en el barrio La Lagunita, del oeste rosarino, fueron imputados por el fiscal Franco Miatello por un robo triplemente calificado cometido en Ovidio Lagos al 500 de Cañada de Gómez, en la noche del 7 de enero. 

Las víctimas fueron un matrimonio que se encontraba cenando en su casa, momento en que fueron sorprendidos por los maleantes.

De acuerdo con la imputación, Valdez y Mansilla circularon en el Focus junto con un tercero no identificado. Merodearon la zona y, con un aparente dato sobre la presencia de dólares –que a la postre resultó erróneo–, saltaron una reja perimetral de dos metros y accedieron al interior de la vivienda a través de una ventana que se encontraba entreabierta.

Entraron con una escopeta recortada. Gladys, una de las víctimas, definió como un “espanto” lo sufrido esa noche.

“Estábamos con mi esposo cenando en la galería y ellos entraron por una de las puertas. A mi esposo, que está enfermo de cáncer, lo redujeron en el piso, le pegaron. A mí no me hicieron nada, me gritaban y me decían que me iban a matar si no les daba la plata. Nos llevaron al baño, nos tuvieron en la oscuridad, revolvieron toda la casa, todo lo que se puede imaginar: cajones, placards, sábanas, colchas, todo al suelo. Me pedían la plata; obviamente, yo les di lo que tenía porque lo que ellos buscaban eran dólares, porque alguien les había dicho que acá había dólares, algo que no es real. Nosotros no tenemos dólares en la casa”, relató la mujer en diálogo con el canal local Diario Visión.

El mal trago duró alrededor de media hora, hasta que los delincuentes se retiraron con cuatro anillos de oro, 200 mil pesos, un juego de cuchillos, celulares y dos pagarés, entre otros elementos de poco valor.

Una cámara municipal captó las siluetas y la ropa de los autores en la secuencia de ingreso y escape, además del vehículo en el que se trasladaban. Otra cámara con sistema LPR (License Plate Recognition, o reconocimiento de patentes) detectó que el vehículo había sido robado el 22 de diciembre durante un escruche en Cafferata al 1900.

Las novedades del caso llegaron en la madrugada del 22 de enero, cuando personal del Comando advirtió la circulación sospechosa de un Ford Focus sospechoso en Capitán Bermúdez, por lo que los policías iniciaron una persecución que culminó en el barrio Batallán de Granadero Baigorria. Allí terminaron aprehendidos Valdez, Mansilla y Brisa Mailén G. (24).

En el interior del auto –que estaba “emponchado” con la chapa de un Chevrolet Corsa– había elementos comprometedores como dos cortahierros, un martillo, tres guantes negros, un pasamontañas, una trincheta, dos destornilladores y una tijera corta lata. Ello los ubicó como sospechosos de delitos contra la propiedad.

Sin embargo, cuando los policías chequearon el número de chasis, allí figuró que el Focus había sido robado y que era el mismo involucrado en la entradera de Cañada de Gómez 15 días antes, donde uno de los sospechosos fue filmado vistiendo la misma chomba que tenía al momento de la detención.

Tras escuchar las evidencias del fiscal Miatello, el juez Darío Pangrazi le dio la derecha a la acusación y dictó prisión preventiva para ambos, en un plazo de al menos cuatro meses mientras avanza la investigación.