Un policía fuera de funciones y bajo sospecha de mantener vínculos con el hampa es juzgado desde este viernes por el intento de asesinato de un hombre que, tras recibir dos disparos en la cabeza, quedó ciego y, luego de una larga recuperación, llegó a declarar. El testimonio apuntó al uniformado como el autor del ataque y es una de las principales pruebas que escuchará el tribunal integrado por Rodrigo Santana, Paola Aguirre y Pablo Pinto.
El hombre en el banquillo es Omar Alejandro Alfredo “Pitu” García, policía en disponibilidad desde hace cuatro años y en prisión preventiva desde hace tres. El fiscal Alejandro Ferlazzo lo acusó de intentar matar a Emanuel Celis en mayo de 2022 por un diferendo en el marco de actividades delictivas en el sur rosarino.
En la noche del 3 de mayo de 2022, Celis fue baleado en la cabeza dentro de un Chevrolet Corsa negro con patente cambiada, puesto que –según indicó la Fiscalía– se trataba de un auto robado y con pedido de captura.
De acuerdo con la investigación, el propio Pitu García le había cedido el auto a Celis para que lo usara. Incluso, con sus contactos como policía le habría conseguido papeles para que circulara sin problemas.
Antes del sangriento desenlace, el agente había citado a Celis, que lo pasó a buscar en el Corsa. La excusa era ir a buscar el dinero de la venta de una amoladora en Buenos Aires y Alzugaray, según determinó la investigación.
En el último lustro, ese cruce de calles en barrio La Carne fue escenario de más de una ejecución, cada una inmersa en distintas tramas criminales.
La última fue el asesinato del colombiano Anderson Felipe Patarroyo Colmenares, muerto a balazos –según se sospecha– a manos de una banda narco en enero de 2026. El cuerpo quedó en un patio abierto lindero a las torres del Fonavi. En su ropa tenía tres envoltorios con 50 gramos de metanfetaminas.
Tiempo atrás, el 18 de octubre de 2020, el transa Cristián “Polaquito” Rodríguez mató de nueve balazos a Juan Emanuel Cortez, quien se encontraba dentro de un vehículo estacionado. Rodríguez se hizo cargo de esa muerte y recibió una condena de 15 años.
Aquel 3 de mayo de 2022, frente al complejo de viviendas Celis estaba al volante del Corsa, con Pitu García como acompañante. Eran cerca de las 19 cuando, según la investigación, apareció un auto gris que parecía estar esperando la llegada del Corsa. Desde ese vehículo, sin frenar, alguien abrió fuego y varios proyectiles impactaron en el capó y luneta del Corsa sin herir a los ocupantes.
¿Fue este ataque una maniobra destinada a encubrir el hecho posterior? Según la Fiscalía, Pitu García aprovechó ese momento para sacar una pistola y efectuar dos disparos en la cabeza de Celis. Uno de los tiros le atravesó el cráneo por la zona orbital, destruyéndole los glóbulos oculares, y el otro impactó en el cuello.
Poco después, los vecinos observaron una escena dantesca: Celis estaba moribundo dentro del vehículo, con los ojos colgando. Llamaron a la Policía y, minutos más tarde, García –que se había ocultado en la casa de un vecino– volvió a aparece. y se identificó como policía y mostró su credencial.
También llamó a la Policía desde su teléfono Xiaomi. Luego reinició el aparato de fábrica, por lo que toda la información almacenada se perdió. Según la Fiscalía, intentó ocultar ese dato a los investigadores.
“Cuando arribó personal policial de Homicidios para cumplir la orden de secuestro de su celular, manifestó que su teléfono había quedado dentro del vehículo de la víctima, siendo que lo tenía entre sus pertenencias. Seguidamente se constató la presencia del aparato que fue formateado de fábrica por el imputado ocultando así la evidencia”, explicó el fiscal.
Inicialmente García fue demorado por las maniobras elusivas que tuvo en la escena del hecho. En ese momento le tomaron muestras para dermotest y otras pruebas científicas. Sin embargo, luego fue liberado sin formación de causa, ya que dijo ser testigo del ataque y aseguró que los disparos provenían de un Fiat Siena gris que había pasado por el lugar.
La causa tuvo entonces un giro inesperado. Celis, luego de múltiples operaciones y de una agonía de meses, sobrevivió y recuperó la posibilidad de comunicarse. Fue entonces cuando pudo relatar que quien le había disparado era García y desde qué posición lo había hecho. Así se transformó en el principal testigo del juicio.
Asuntos Internos detuvo al policía en marzo de 2023 y desde entonces permanece en prisión preventiva. Siempre se declaró inocente y ahora dará pelea en el juicio oral.
La vida de Celis, desde entonces, fue cuesta arriba. Ciego y con el rostro deformado, llegó a acercarse a los medios de comunicación para pedir ayuda, mientras su pareja montó un puesto de torta asada para sostener el día a día del hombre –que debe someterse a cirugías reconstructivas– y de sus tres hijas.
En marzo de 2025, una investigación por microtráfico lo encontró subsistiendo con la venta de cocaína. Cuando lo allanaron, la Policía de Investigaciones secuestró 72 envoltorios de droga listos para la venta.
Durante el juicio se espera escuchar a los policías que intervinieron en la investigación, al personal que analizó los residuos de disparo en las manos de García y dentro del vehículo, así como a los médicos que evaluaron las lesiones de Celis y reconstruyeron la trayectoria de los proyectiles.
Ferlazzo pidió que García sea condenado a 18 años de prisión por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, en concurso real con portación ilegal de arma de fuego de uso civil, en carácter de autor.



