Una mujer de 68 años que vive en Fisherton cayó en una nueva modalidad de estafa. Según denunció este jueves, recibió un mensaje de texto a través de WhatsApp de una línea telefónica que tenía la misma foto de perfil que su hija, creyó que hablaba con ella ante un repentino cambio de teléfono y le transfirió el dinero que le había pedido.

La víctima contó ante la Policía que en los mensajes, el delincuente que suplantó la identidad de su hija, le explicó –siempre haciendose pasar por ella– que se le había roto el celular y que por eso escribía desde otro número. Acto seguido, le solicitó dinero para reparar el aparato. 

La mujer envió 475 mil pesos a una cuenta bancaria que está a nombre de una mujer vinculada a toda la estafa.

En julio pasado, Rosario3 dio a conocer esta forma de engañar que aplican los ciberdelincuentes, que suelen dedicarle muchísimo tiempo a la preparación de determinados delitos. En este tipo de casos, es una cuestión de ingeniería social, de observar imágenes en el perfil de la red social de una persona, a quién etiqueta y con quiénes interactúa en los comentarios. Cabos sueltos que ellos comienzan a analizar para avanzar con un plan que tiene un único fin: estafar. Es así cómo logran determinar quién es un familiar, un amigo o una pareja, entre otras cosas.

Muchos usuarios suelen publicar en sus propias redes su línea telefónica, ya sea por fines laborales o solidarios. Ocurre que una persona puede agendarte y rápidamente ver cuál es tu foto de perfil de Whatsapp. ¿Cómo? Por defecto, ese servicio de mensajería tiene en la configuración de Privacidad que la foto de perfil la puedan ver “Todos”. Lo que aconsejan los investigadores, siempre, es que eso sea cambiado para que únicamente la puedan visualizar las personas que uno tiene agendado.

Según los casos denunciados, delincuentes usan así la foto de perfil de una persona –gracias a esa configuración de Whatsapp– y posteriormente le escriben un mensaje, generalmente, de acuerdo a las presentaciones judiciales realizadas, a la mamá de la persona “suplantada”. ¿Cómo consiguen su número? Puede ser que hayan visto la línea telefónica posteada en algún lugar o, como sucede en la gran mayoría de engaños, después de que esa persona fue víctima de “phishing”. Esto es cuando una persona entra sin querer a un link que le enviaron y resulta ser un formulario falso o un sitio web inexistente, pero parecido a uno original, sea de una empresa de correo, de servicios, etc.

Hay otras denuncias en las que los ciberdelincuentes extraen una imagen del Facebook o Instagram de la persona a la que posteriormente “reemplazan”.

Lo primero que sugieren investigadores judiciales en caso de recibir un mensaje de una persona que dice ser su hijo/a es: antes que nada, no responder. Después, intentar comunicarse con la persona para ver si fehacientemente cambió la línea telefónica o si es una maniobra con fines estafatorios. Posteriormente, radicar la denuncia, que puede ser de forma online a través del sitio web del Ministerio Público de la Acusación.