Diego Giuliano convirtió la presentación de La Santa Fe que viene, su libro sobre la reforma constitucional, en una demostración de volumen político. El salón del centro de convenciones del hotel Ariston quedó chico para una convocatoria que reunió prácticamente a todas las tribus del peronismo santafesino, dirigentes de espacios aliados, sindicalistas y referentes sociales. El acto colocó al diputado nacional, al menos, dentro del lote de dirigentes que pueden aspirar a disputar la candidatura a gobernador en 2027.
Aunque Giuliano no lo dijo explícitamente, el acto fue su lanzamiento para la carrera a la Casa Gris. De hecho, un comunicado enviado luego del evento indicó que el diputado santafesino “lanzó su candidatura a Gobernador con contudente apoyo de Sergio Massa”.
La otra definición política fuerte de la noche fue la reivindicación de Sergio Massa. Líder nacional del Frente Renovador —espacio que en Santa Fe preside Giuliano—, el ex ministro de Economía fue una presencia de peso en el acto y volvió a aparecer en el discurso del anfitrión como referencia nacional y como expresión de un modelo de crecimiento y desarrollo para la Argentina.
La lista de dirigentes presentes dio dimensión de la amplitud de la convocatoria. Estuvieron, entre otros, los diputados nacionales Germán Martínez y Caren Tepp; Juan Monteverde; Marcelo Lewandowski; Alejandra Rodenas; Lucila De Ponti; Miguel Rabbia; Florencia Carignano; Roberto Sukerman; Alcides Calvo; Cachi Martínez; Armando Traferri, Eduardo Toniolli y Majo Poncino, del Movimiento Evita; el intendente Pablo Corsalini; Rubén y Leo Giustiniani, Leonardo Caruana, además de sindicalistas y del ex presidente de Federación Agraria Eduardo Buzzi.
La llegada de Massa fue uno de los momentos de mayor efervescencia. Entró al salón entre aplausos y se abrazó efusivamente con Germán Martínez, Tepp y Monteverde. La escena aportó otra postal de una convocatoria que se ocupó de mostrar diversidad interna, pero también voluntad de confluencia.
La actividad fue presentada por el periodista Sergio Roulier, que desde el comienzo planteó que el encuentro excedía la presentación de un libro y proponía, además, una conversación sobre el futuro de la provincia.
Antes del diálogo con Giuliano se proyectó un video que repasó su trabajo como convencional constituyente, su recorrido político y también distintas imágenes de su actividad como candidato. El cierre condensó el sentido político del acto: “Bienvenidos a la Santa Fe que viene”. Cuando Giuliano ingresó al salón recibió una ovación.
“La Constitución es un proyecto de provincia”
Una vez iniciado el diálogo, Giuliano fue al corazón del libro y de su experiencia en la Convención Constituyente.
“La Constitución es un proyecto de provincia”, definió. Y enseguida marcó una diferencia con el oficialismo: “El oficialismo quería allanar su continuidad. Nosotros, tomar la oportunidad para trabajar por una transformación virtuosa de la provincia”.
Buena parte de su intervención estuvo dedicada a reivindicar los contenidos que el peronismo logró incorporar o preservar en el nuevo texto.
“Queríamos una Constitución de derechos moderna. Por eso pusimos los medicamentos como bien social”, afirmó.
Y agregó: “Pudimos conservar estas cosas en medio de la tormenta neoliberal. La justicia social es parte del mandato constitucional”.
Ese fue uno de los ejes ideológicos más marcados de su exposición: la defensa de una Constitución que, según su mirada, no se limite a establecer reglas de funcionamiento institucional, sino que también fije un piso de derechos y obligaciones para el Estado.
Educación, docentes y una crítica al presentismo
Giuliano destacó especialmente los cambios introducidos en materia educativa. “En la Constitución la educación dejó de ser un servicio público, es un derecho humano”, sostuvo.
A eso sumó la incorporación de la jerarquización de la tarea docente. “Tenemos que revalorizar la función docente y eso está en el texto constitucional”, afirmó.
Y desde ese punto avanzó hacia una crítica concreta a la política educativa del gobierno provincial.
“Tenemos que terminar con el presentismo extorsivo disfrazado de premio”, dijo.
La frase apuntó al esquema de incentivos por asistencia implementado por la administración de Maximiliano Pullaro y marcó uno de los contrastes más directos con la gestión provincial durante la charla.
En materia de seguridad, Giuliano tuvo una posición menos confrontativa. “Es cierto que los delitos bajaron en Santa Fe y en Rosario. Eso tiene que ser política de Estado”, afirmó.
Reconoció así uno de los resultados que el gobierno de Pullaro exhibe como uno de sus principales logros, pero agregó una señal de alerta.
“Hay que tener cuidado porque está aumentando el número de delitos con armas de fuego”, advirtió. Y planteó la necesidad de un entendimiento amplio entre fuerzas políticas: “Necesitamos un acuerdo consensual muy fuerte para combatir la violencia y el narcotráfico”.
El mensaje fue que los resultados en seguridad deben preservarse más allá de quién gobierne y que la política criminal no debería quedar atrapada en la lógica de la competencia electoral.
La reforma electoral y el “festival de las vicegobernaciones”
Cuando la conversación salió del terreno estrictamente constitucional y entró en la coyuntura política, Giuliano cuestionó la reforma electoral que acaba de obtener media sanción en la Cámara de Diputados provincial.
Lo hizo especialmente por lo que definió como un “festival de las vicegobernaciones”, en referencia al esquema previsto para la integración de las fórmulas.
La crítica le permitió enlazar la discusión institucional con el escenario político que comienza a ordenarse de cara a 2027, aunque evitó presentar la noche en términos de una candidatura individual.
“Quiero ser parte de un proyecto colectivo”, dijo.
Y recordó que “ser concejal, representar a mis vecinos, fue lo más lindo que hice”.
También definió a la Convención Constituyente como una construcción colectiva y dejó una frase de tono generacional: “Ojalá hagamos un pasamanos fuerte con las próximas generaciones para que este dolor que vivimos no sea definitivo”.
La reivindicación de Massa atravesó distintos momentos del acto. Al repasar su etapa como ministro de Transporte durante el gobierno de Alberto Fernández, Giuliano fue explícito: “El responsable de todo lo que pudimos hacer con inversión pública, como la recuperación de los trenes, fue Sergio Massa”.
No fue una mención aislada.
Hacia el final volvió a ubicar al ex ministro como referencia de un modelo económico distinto al del gobierno nacional.
“Hay una provincia posible, mejor. Una Rosario mejor y, por supuesto, una Argentina con un modelo de crecimiento y desarrollo como el que propuso Massa”, afirmó.
Esa definición terminó de darle a la presencia del líder del Frente Renovador un carácter que fue más allá del acompañamiento personal: Giuliano lo colocó como referencia política nacional y como expresión de un proyecto alternativo.
El tramo final fue el más abiertamente político. “Necesitamos un cambio de rumbo”, sostuvo Giuliano.
Y trazó una línea entre los tres niveles de gobierno: “El gobierno provincial se contagió del nacional y el municipal del provincial”.
Según planteó, los tres están atravesados por “el individualismo y la falta de solidaridad”, y esa orientación debe ser revertida por el peronismo tanto a nivel nacional como en Santa Fe y Rosario. Entonces llegó una de las frases más claras de la noche: “La Santa Fe que viene es con el peronismo”.



