El periodista Luis Novaresio se refirió este lunes en Radio 2 a las polémicas declaraciones que el presidente Javier Milei realizó el viernes en la Fundación Faro, donde festejó su sobreseimiento en la causa Libra sugiriendo que un grupo de trabajadores de prensa que investigó el tema, entre ellos el rosarino, debían ser "quemados en la hoguera". Novaresio lamentó el nivel de agresividad discursiva del mandatario, decidió no responder con nuevos agravios y, en cambio, lo invitó a su programa para debatir con argumentos sobre la realidad del país.
Durante su habitual espacio en el programa De boca en boca, Novaresio recordó una enseñanza de sus inicios en de 12 a 14, en El Tres: "Voy a decir lo que me enseñó siempre Carlitos Fechembach cuando yo trabajaba allá en Rosario: no corresponde contestar un insulto porque descendés al discurso del insulto, y al menos yo no quiero llegar ahí". Además, calificó el hecho como "la amenaza más fuerte que se le ha hecho en un sistema democrático a un periodista o un grupo de periodistas".
Invitación al debate
Lejos de redoblar la apuesta confrontativa, Novaresio desafió al presidente a mantener un intercambio civilizado. "Lo invito a que venga a mi programa cuando quiera. A discutir argumentos, no adjetivos. A sentarme a discutir periodísticamente temas: privatizaciones, Pami, discapacidad, inflación, crecimiento", enumeró el periodista, y añadió que frente a determinadas cuestiones, el adjetivo representa "la pérdida de los argumentos".
Un punto que generó especial impacto en Novaresio fue la reacción del público presente en el discurso presidencial, encabezado por Agustín Laje. "En el escenario donde se produjo esto había aplausos de gente que sabe lo que es una amenaza", lamentó, en referencia a empresarios, dirigentes políticos y miembros de la comunidad que, según el conductor, conocen de cerca los efectos de la discriminación y la falta de seguridad jurídica. "Los obsecuentes son los primeros traidores; los que hoy lo aplauden, mañana lo van a denostar", advirtió.
Sobre las posibles repercusiones legales de las palabras del mandatario, Novaresio aclaró que no tomará acciones personales y dejará todo en manos de la Justicia. "Yo confío en la República y creo que si esto es un delito, la Justicia lo va a investigar de oficio", concluyó el conductor, quien cerró su intervención reafirmando su voluntad de ejercer su labor "con total libertad" y alejado de las amenazas, a las que tildó de "poco democráticas".



