El presidente Javier Milei aseguró este jueves ante empresarios e inversores en Nueva York que, si su gobierno consigue la reelección en 2027, “2028 será el mejor año económico de la historia argentina”.
Fue ante unas 160 personas reunidas en The Economic Club of New York. Según sostuvo, la mejora se producirá no solo en los mercados financieros sino también en la economía real, con una aceleración de las inversiones en Vaca Muerta, minería, energía y otros sectores.
Pero 2028 no es el primer horizonte de fuerte mejora que fija la administración libertaria.
Ya a mediados de 2024, apenas seis meses después de asumir, Milei sostenía que la recesión había encontrado su piso entre abril y mayo y afirmaba que “lo peor ya pasó”. En septiembre de ese año volvió sobre la idea en una entrevista con Susana Giménez: dijo que la economía había tocado fondo y que “de aquí en adelante solo quedan buenas noticias”. En diciembre insistió en que el país había dejado atrás la etapa más difícil.
La fórmula reapareció durante 2025. Al presentar el presupuesto 2026, en septiembre de ese año, Milei volvió a afirmar en cadena nacional que “lo peor ya pasó”. Repitió el concepto después de las elecciones legislativas de octubre.
A fines de ese mismo año el pronóstico se volvió más preciso. En diciembre de 2025, el viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que “2026 será el mejor año de la economía en décadas”, por el crecimiento esperado de la inversión y el mantenimiento del equilibrio macroeconómico.
Cuatro meses después, el horizonte volvió a extenderse. El 14 de abril de 2026, el ministro Luis Caputo afirmó en el AmCham Summit que la Argentina estaba entrando en un “proceso virtuoso” y sostuvo que “los próximos 18 meses van a ser los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas”. Ese período llegaba prácticamente hasta las elecciones presidenciales de 2027.
La Casa Rosada hizo propio aquel pronóstico. El 30 de junio, el entonces vocero Adrián Ravier habló directamente de “los mejores 18 meses de la historia argentina” y vinculó esa expectativa económica con las posibilidades de reelección de Milei. Menos de un mes después sostuvo que la Argentina ya estaba atravesando ese ciclo, aunque reconoció la existencia de algunos indicadores negativos.
Ahora Milei volvió a proyectar el punto de llegada. Ya no puso el énfasis en 2026 ni en los 18 meses siguientes, sino en 2028, el primer año de un eventual segundo mandato.
Ante los inversores estadounidenses, el presidente aseguró además que la Argentina lleva “27 meses seguidos de crecimiento” y sostuvo que la expansión alcanza a distintos sectores. También afirmó que las inversiones que ya están en marcha se acelerarán y que ese proceso terminará repercutiendo sobre los salarios.
El discurso formó parte de la última jornada de Milei en Nueva York, después de su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas y de una serie de encuentros con empresarios y referentes políticos y económicos.



