A poco más de un mes de su visita a la Argentina, el papa León XIV llega con un dato político y social relevante: casi siete de cada diez argentinos tienen una imagen positiva de él y solo el 7,2% lo evalúa negativamente, de acuerdo con un estudio nacional realizado por la consultora Zuban Córdoba. Todo u. contraste con la dirigencia política local, toda con diferencial negativa en los sondeos de opinión. 

La encuesta registra 68,5% de imagen positiva, mientras que un 9,7% responde que no conoce al pontífice y otro 14,6% que no sabe cómo valorarlo. Es decir, aproximadamente una cuarta parte de los consultados todavía no tiene una opinión definida sobre León XIV.

El estudio fue realizado entre el 16 y el 19 de septiembre sobre 2.000 personas mayores de 16 años de todo el país, mediante una encuesta online. La consultora informa un margen de error de +/- 2,19% y un nivel de confianza del 95%.

La apertura por edades muestra diferencias. Entre los mayores de 60 años, la imagen positiva de León XIV alcanza el 74%, con sólo 5,9% de opiniones negativas. En el otro extremo, entre quienes tienen entre 16 y 30 años, la valoración favorable cae hasta 59,6%, mientras que la negativa sube al 16,4%.

También es elevado entre los jóvenes el porcentaje que todavía no sabe cómo evaluarlo: 18,5%. En cambio, entre las personas de 31 a 45 años la imagen positiva alcanza 69,2% y la negativa es de apenas 1,3%. Entre los 46 y los 60 años, la valoración favorable es del 62,3%.

Por género, el Papa tiene una imagen positiva del 71,6% entre los hombres y del 65,9% entre las mujeres. La proporción de opiniones negativas es prácticamente idéntica, alrededor del 7%.

Fuerte agenda social

León XIV estará en la Argentina del domingo 8 al miércoles 11 de noviembre, dentro de una gira que comenzará en Uruguay y continuará luego en Perú. El Vaticano ya difundió el programa oficial de esos cuatro días.

Tras arribar a Aeroparque, el pontífice irá al monumento a San Martín en Buenos Aires y luego será recibido en la Casa Rosada, donde mantendrá una reunión con el presidente Javier Milei. Después pronunciará un discurso ante autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad.

Pero buena parte de la agenda posterior estará atravesada por asuntos sociales que también forman parte de debates abiertos en la Argentina. El lunes 9, León XIV comenzará la jornada con una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, dedicado a la atención de personas con discapacidad. Por la tarde tendrá en la Universidad Católica Argentina un “encuentro con el mundo del trabajo”; la información difundida en la Argentina anticipa la participación de sindicalistas y representantes de movimientos sociales.

El contenido social de la visita puede generar contrastes con algunas de las discusiones que impulsa el gobierno de Milei y atraviesan actualmente la política argentina.

La discapacidad, por ejemplo, fue uno de los focos de conflicto entre la administración de Milei y el Congreso. El presidente vetó en 2025 la ley que declaró la emergencia nacional en discapacidad; ambas cámaras insistieron con los dos tercios necesarios y la norma terminó promulgada. La ley ordenó garantizar financiamiento para pensiones, prestaciones, inclusión y programas destinados al sector y fue reglamentada por el Ejecutivo en febrero de este año. Actualmente, el proyecto de presupuesto 2027 volvió a abrir discusiones parlamentarias sobre el financiamiento y el régimen de discapacidad.

El tema, además, ocupa un lugar explícito en la prédica de León XIV. En agosto, durante un encuentro con personas enfermas, con discapacidad y en situación de pobreza en Rímini, sostuvo que Jesús colocaba a esas personas “en el centro” y vinculó esa atención con el respeto de su dignidad.

También puede cobrar relevancia política el encuentro con el mundo del trabajo. En su encíclica social Magnifica humanitas, León XIV reivindicó la dignidad del trabajador, el salario justo y el derecho de asociación y recordó el apoyo histórico de la Iglesia a las organizaciones sindicales. Al mismo tiempo, afirmó que la libertad económica “no es absoluta” y debe estar subordinada al bien común y a la dignidad de las personas.

El Papa ha insistido además en los riesgos de modelos de desarrollo que profundicen desigualdades o dejen sectores sociales al margen. En abril planteó que, pese a la riqueza existente en el mundo, aumenta la cantidad de pobres y sostuvo que las disparidades requieren políticas orientadas a una distribución más equitativa de los recursos.

La agenda argentina tendrá otro gesto en esa misma dirección: el miércoles 11, antes de celebrar misa en Luján y partir hacia Perú, León XIV visitará un complejo penitenciario federal.

Así, la visita combinará el protocolo institucional —incluido el encuentro con Milei— con una secuencia de actividades centradas en discapacidad, trabajo, movimientos sociales, jóvenes y personas privadas de su libertad. Ese componente social puede convertirse en uno de los ejes políticos de la visita, especialmente si los discursos que el Papa pronuncie en el país trasladan a la realidad argentina las posiciones que viene expresando sobre trabajo, desigualdad y protección de los sectores vulnerables.

Y llega a ese escenario, según Zuban Córdoba, con una valoración positiva ampliamente mayoritaria.