Después de reunirse con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y de eludir ser parte de la foto de gobernadores con Javier Milei por el 9 de Julio en Tucumán, Maximiliano Pullaro evitó confrontar con la Casa Rosada y definió su vínculo con el gobierno nacional como una relación “correcta y cordial”. De todos modos, volvió a marcar diferencias: dijo que su deber es defender los intereses de Santa Fe y que impulsa un modelo económico más productivo en lugar de financiero.
El gobernador fue consultado por la prensa durante los actos del Día de la Independencia que encabezó en Rafaela. Allí habló de su relación con la administración libertaria, luego del encuentro que mantuvo el miércoles en Buenos Aires con Santilli, flamante jefe de Gabinete.
“Con el gobierno de Javier Milei siempre tuve una muy buena relación, una relación correcta y cordial”, sostuvo Pullaro. Y enseguida aclaró: “Me ha diferenciado en algunos momentos la defensa de la provincia de Santa Fe”.
En ese sentido, mencionó dos temas en los que la provincia se paró en un lugar distinto al de Nación. “Tal vez cuando se quisieron aumentar las retenciones, nosotros estuvimos parados defendiendo al campo. Cuando también se quiso golpear a la industria, estuvimos parados defendiendo la industria”, señaló.
Sin embargo, Pullaro también remarcó coincidencias con el rumbo general del gobierno nacional. “Después coincidimos en muchas cosas: coincidimos en el equilibrio fiscal, en la baja de la inflación”, dijo.
El gobernador agregó que espera que el esfuerzo realizado para ordenar las variables macroeconómicas empiece a reflejarse en la vida cotidiana. “También esperamos que el esfuerzo que se hace para acomodar la macroeconomía pueda empezar a llegar a la gente y que podamos tener un modelo mucho más productivo que financiero”, afirmó.
La definición apunta a una de las críticas que Pullaro viene planteando en distintos ámbitos: la necesidad de que el interior productivo tenga mayor peso en el diseño económico nacional. “Si tuviéramos un modelo que apuesta fundamentalmente a la producción, a la generación de empleo, a la generación de trabajo, pero fundamentalmente se reinvirtieran los recursos que salen de este interior productivo y no vuelven porque quedan en el conurbano muchas veces, podríamos mostrar que es un país mucho más federal”, sostuvo.
En esa línea, el mandatario santafesino volvió a ordenar su relación con la Casa Rosada bajo dos carriles: diálogo político e institucional, pero con reclamos propios. “Los reclamos nuestros pasan por ahí, el diálogo nuestro con el gobierno nacional pasa por ahí: por la defensa de Santa Fe, pero el acompañamiento a una Argentina que queremos que se ponga de pie”, resumió.
La declaración se produjo después de la reunión que Pullaro mantuvo con Santilli, donde la provincia llevó reclamos por la deuda previsional de Nación con Santa Fe y la ejecución de obras en rutas nacionales. Al mismo tiempo, el gobierno nacional busca recomponer el vínculo con los gobernadores para ordenar apoyos legislativos a su propia agenda, que incluye reformas como los cambios en el régimen de Zona Fría y la discusión electoral.
Pullaro no participó de la foto que Milei buscó construir en Tucumán con mandatarios provinciales por el 9 de Julio. Su ausencia, sin embargo, no se tradujo en una ruptura ni en un mensaje de confrontación abierta. Por el contrario, el gobernador buscó mostrar una posición de acompañamiento condicionado: respaldo a algunos objetivos nacionales, pero defensa de los intereses santafesinos cuando haya diferencias.



