Tras una semana donde el gobierno nacional cambió su Jefe de Gabinete e intenta recuperar la iniciativa y la agenda en el Congreso, el consultor y especialista en opinión pública Carlos Fara cree que la nueva función para Diego Santilli e. “salvar las papas del fuego” frente al desafío de recuperar la “muy complicada” microeconomía y la pérdida de “la bandera moral como política de Estado” tras el caso Adorni. Sin saber aún si es o no un relanzamiento de la gestión, el analista quiere ver “qué le dejan a hacer” al funcionario en materia de acuerdos políticos con los gobernadores, incluso para pensar en la reelección del presidente Javier Milei en 2027. “Hasta le pusieron un comisario político” como vice en nombre de Karina Milei, agregó.

Fara lleva 40 años como consultor político y participó en más de 200 campañas electorales en Argentina y América Latina. Tiene su propia consultora (Fara&Vegetti) y ha sido presidente de las asociaciones nacional, latinoamericana e internacional de consultores políticos.

En un mano a mano con Rosario3 también habló del futuro del peronismo, sobre la figura del ex presindete Mauricio Macri y su partido (PRO), el escenario electoral de la provincia de Santa Fe y la ciudad de Rosario para el año que viene, entre otros temas.

-¿Cómo ve la asunción de Santilli como jefe de Gabinete?, ¿se trata de un relanzamiento de la gestión?

-Si es o no relanzamiento de la gestión lo vamos a ver en los próximos días. Un gobierno no solo debe querer relanzar una gestión sino llevar adelante una serie de acciones consistentes para ver si hay algo distinto. Por ahora no lo sabemos. Le pusieron un comisario político a Santilli y es Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete, quien es el punto de tener control de parte de Karina (Milei). El gobierno tiene varios temas como la reforma electoral en el Congreso pero tampoco ninguno importante para la opinión pública. Como ya tiene perdida la bandera moral como política de Estado, ahora debe enfocarse en el tema económico, con una macro (economía) ordenad. y una micro muy complicada. Sobre eso se va armando la opinión pública. En los últimos siete meses tuvo los puntos más bajos de aprobación y con una sociedad más pesimista que optimista. Santilli vino a salvar las papas del fuego con todos los riegos teniendo en cuenta su objetivo de competir por la provincia de Buenos Aires en 2027.

-¿Santilli será el armador político de Milei para el 2027?

-Hay que ver qué le dejan hacer. Parte del armado tiene que ver con promesas a gobernadores y que son difíciles de cumplir por la restricción fiscal. Tampoco queda claro aún el cronograma electoral del 2027, si habrá o no PASO. Y el gobierno no parece tener en claro cuál es la estrategia electoral con los gobernadores dialoguistas. Encima la puja entre Karina y Santiago (Caputo) sigue fuerte donde la hermana del Presidente perdió un par de casilleros por el caso Adorni.

-¿Por qué al gobierno le interesa tanto la reforma electoral?

-Porque el gobierno no tiene problemas en la definición de candidato. ya que lo tiene a Milei. Entonces para qué le van a facilitar a la oposición definir sus pujas con una PASO ya que un ganador en una primaria a un frente opositor le podría ayudar a posicionarlo. Es quitar un instrumento político a la oposición para que se ordene y sea competitiva. Al único que le interesa quitar las PASO es a Milei, el resto quiere que sigan. Después están los argumentos económicos. 

-¿Cree en un acercamiento electoral por parte de La Libertad Avanza (LLA) con los gobernadores, incluso como el santafesino Maximiliano Pullaro?

-No lo descartaría. LLA sigue sin tener un armado territorial sólido y con candidatos competitivos. La marca sigue siendo más fuerte que los nombres. Con el posible adelantamiento del cronograma electoral en las provincias con respecto a Nación, hay rumores de acuerdo en Córdoba, al menos la posibilidad que LLA ponga a un candidato no tan competitivo para no entorpecer las chances del gobernador (Martín) Llaryora. Veremos si llegan a Santa Fe. También hay conversaciones de ese tenor en Tucumán y Salta sobre posibles acuerdos como ya sucedió en Chaco o Mendoza.

-¿Cómo lo ve al PRO y al ex presidente Macri?

-El PRO no tiene mucha alternativa, Macri tira más de la cuerda para negociar mejor. Hay dos cuestiones. Por un lado, Macri no tiene mucho musculo político pero sí poder para hacer daño. Macri hace rato que no pierde soldados y, ante un gobierno desgastado, ahora difícilmente se cruce alguien a LLA por conveniencia política. El bloque de doce diputados del PRO se mantiene y es clave, fíjate que el RIGI se aprobó con 130 y si le sacas los del PRO te quedas sin ley. Encima Macri está muy fastidiado con Milei y es vengativo. El problema de Macri es que viene con muchos errores políticos desde 2019 y sus propios coroneles están muy resentidos. No le es sencillo consensuar y ordenar internamente y salir a disputarle el electorado a Milei. Pero no lo descarta, sea él el candidato u otro; ir a una interna con Milei en el caso que se mantengan las PASO. 

-¿Cómo cree que se configurará el peronismo?

-Si hay PASO, habrá dos sectores por lo menos. Uno es es kirchnerismo y otro el no kirchnerismo con un conglomerado moderado que no tiene que abrazar la consigna Cristina libre. La Cámpora quiere poner contra las cuerdas a (Axel) Kicillof para tratar de conducir su campaña e imponerle ese slogan, aunque Cristina cree que por contexto no hay muchas posibilidad de ganar la elección. No creo que la ruptura esté a la vuelta de la esquina, falta once meses para inscribir los frentes si hay primarias. Pero también creo que Kicillof viene muy demorado en su demostración de liderazgo para seducir a sectores que no están dentro del PJ oficial.

-¿Ve alguna posibilidad que surja un candidato outsider para las presidenciales?

-Por ahora no lo veo. Los errores políticos de Milei han llevado a considerar a mucha gente que hace falta un político con experiencia. Son muchos errores políticos por amateurismo, como no saber qué hace el jefe de Gabinete con sus cuentas personales. Eso ha acortado el tiempo de los outsider. (Jorge) Brito por ahora es un desconocido, aunque hay que estar acostumbrado a fenómenos de corto plazo ya que los candidatos crecen en periodos cortos y son una novedad. (Dante) Guebel tuvo un primer vuelo rasante no positivo para el impacto público, no le cayó bien el desempeño en los medios a sus propios sponsors, habrá un segundo vuelo rasante a fin de año y allí se verá; encima hay rechazo de la ciudadanía a mezclar religión con política.

-¿El segundo semestre de este año será clave para ciertas definiciones?

-Primero están el Mundial y las vacaciones de inviernos. El 1 de agosto empieza el 2027, claramente. Ya hay provincias con fechas de adelantamiento electoral como Tucumán que ya fijó sus elecciones para mitad de mayo. Uno de los efectos del caso Adorni es la demora del tratamiento legislativo de (la eliminación) de las PASO. Hoy están vigentes, hay que inscribir frentes electorales a principios de junio, te quedan once meses, pero no sabes aún el cronograma. Si fueras gobernador, vas a tratar de traer todo a abril o mayo para que no te quede contaminado con lo nacional y le doy menos tiempos a un candidato de LLA para que se posiciones o reciba apoyo. Todos van a jugar sus cartas y después ver qué onda. 

-En Santa Fe, ¿ve alguien que pueda confrontar con Pullaro en las próximas elecciones a gobernador?

-No, solo a (Juan) Monteverde. Habrá que ver el esquema, si Monteverde se queda en Rosario. No veo otra alternativa por ahora. Los tiempos son más cortos que la nacional (por el posible desdoblamiento en la provincia) y a fin de este año habrá que ir definiendo. En cuando a LLA, más allá de la marca no hay figuras alternativas. El PJ puede ir dividido de la mano de (Omar) Perotti y esa fragmentación ayudaría a Pullaro. El gobernador lleva las de ganar hasta ahora ya que es una elección distinta a la del año pasado porque es una elección ejecutiva y no legislativa o de constituyentes. Una cosa es tener la marca pero otra muy distinta es tener un candidato fuerte para gobernar una provincia. Para la gobernación o las intendencias, son una más de personas que de marcas.

-¿Qué análisis hace de lo que será la elección a intendente de Rosario?

-Primero veo que Rosario es una caja de sorpresas y una situación compleja a pesar del esfuerzo del intendente por llevar adelante la gestión. La alianza de Pullaro con (Patricia) Bullrich poniendo a (Federico) Angelini (en el Ministerio de Seguridad) le permite tener herramientas para discutir por derecha a la LLA; es un detalle para prestar atención. Pullaro tiene virtudes políticas como para seguir conteniendo desde PRO al socialismo. Por otro lado, Monteverde tiene un estándar competitivo, pero es un peronismo deteriorado y es sólo esa figura.