El gigante tecnológico Google planea una maniobra financiera sin precedentes para consolidar su liderazgo en el ámbito de la inteligencia artificial. La compañía analiza invertir hasta 40.000 millones de dólares en Anthropic, una de las startups más valiosas del rubro. El acuerdo contempla un desembolso inicial de 10.000 millones en efectivo, mientras que los restantes 30.000 millones estarían sujetos al cumplimiento de objetivos de rendimiento por parte de la firma de IA.
Esta inyección de capital surge tras el notable éxito de Claude Code, un agente de inteligencia artificial que optimiza el desarrollo de software. Esta herramienta logró posicionarse como un estándar para los ingenieros en Silicon Valley, despertando incluso el interés y la preocupación de empleados de la propia Google. Con esta apuesta, la empresa busca no perder terreno en un mercado que demanda soluciones de programación cada vez más sofisticadas y rápidas.
La valoración de Anthropic escaló hasta los 350.000 millones de dólares en la ronda de financiación más reciente. Sin embargo, el entusiasmo de los inversores es tan alto que algunos ya proyectan que la firma podría valer 800.000 millones de dólares si concreta su salida a bolsa en octubre de este año. La startup también recibió fondos considerables de otros actores de peso, como Amazon, que anunció aportes por 25.000 millones de dólares recientemente.
La alianza estratégica incluye un componente fundamental de infraestructura a través de Google Cloud. El acuerdo estipula que la división de la nube proveerá a Anthropic una capacidad de computación de cinco gigavatios durante el próximo lustro. Esta potencia resulta vital para que la startup pueda escalar sus productos a nivel mundial, considerando que un solo gigavatio equivale al consumo energético de unos 750.000 hogares estadounidenses.
Un punto clave de este vínculo reside en el uso de los chips diseñados por Google, conocidos como unidades de procesamiento tensorial (TPU). Estos componentes aparecen hoy como la alternativa más sólida ante la escasez de procesadores de Nvidia. El año pasado, Google ya se había comprometido a entregar un millón de estos chips a Anthropic, lo que refuerza la dependencia técnica de la startup respecto a los servicios del buscador.
A pesar de la relación cercana entre ambas empresas, la competencia por desarrollar una inteligencia artificial con capacidades similares a las humanas sigue vigente. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic y exinvestigador de Google, lidera hoy una compañía que desafía el dominio de su antiguo empleador. Dentro de la firma de Mountain View admiten que existe cierta inquietud por el avance de Claude en sectores estratégicos donde antes reinaban sin contrapeso.
El camino de Anthropic, no obstante, presenta desafíos legales y regulatorios. El Pentágono incluyó a la empresa en una lista de riesgos para la cadena de suministro, una medida que la startup ya impugna ante los tribunales. Además, algunos analistas financieros miran con lupa los "acuerdos circulares", donde las grandes tecnológicas invierten en startups que luego usan ese mismo dinero para comprarles capacidad de cómputo, lo que genera dudas sobre la transparencia de las valoraciones de mercado.



