Las freidoras de aire ganaron lugar en muchas cocinas gracias a su practicidad y a la posibilidad de conseguir preparaciones doradas y crocantes con poco aceite. Aunque parecen fáciles de usar, hay algunos detalles que pueden marcar la diferencia en el resultado y ayudar a evitar accidentes o daños en el electrodoméstico.

Estos son cinco cuidados para tener en cuenta:

-No llenar demasiado la canasta: Aunque la tentación de cocinar todo de una vez es grande, amontonar los alimentos puede impedir que el aire caliente circule de manera uniforme. Para conseguir una cocción pareja y una textura crocante, lo mejor es distribuirlos en una sola capa cuando sea posible y preparar varias tandas si hace falta.

-Evitar los recipientes y utensilios inadecuados: No todos los materiales son aptos para las altas temperaturas de una air fryer. Si se quiere colocar un molde o recipiente dentro de la canasta, hay que verificar que sea resistente al calor y que el fabricante permita su uso. También conviene evitar utensilios metálicos o elementos que puedan rayar el revestimiento antiadherente.

Una de las recomendaciones es evitar los recipientes y utensilios inadecuados (elmundo.es).

-Limpiarla después de cada uso: Los restos de comida y la grasa acumulada pueden generar humo, olores desagradables y afectar el funcionamiento del aparato. Antes de limpiarla, hay que desenchufarla y esperar a que se enfríe. La canasta y los accesorios deben lavarse según las indicaciones del fabricante, sin recurrir a esponjas abrasivas que puedan dañar la superficie.

-Usar el aceite con moderación: Una de las ventajas de este electrodoméstico es que permite cocinar con menos aceite que algunas técnicas tradicionales. Sin embargo, eso no significa que esté prohibido utilizarlo, ya que una pequeña cantidad puede ayudar a dorar ciertos alimentos. Lo importante es evitar el exceso y no verter aceite directamente en la base del aparato, salvo que el manual indique expresamente que está permitido.

-Dejar espacio para la ventilación y no descuidar la seguridad: La freidora debe ubicarse sobre una superficie estable y resistente al calor, con espacio libre alrededor de las salidas de aire, de acuerdo con las indicaciones del fabricante. También es importante no tapar las rejillas de ventilación, mantener el cable alejado de superficies calientes y evitar tocar la canasta sin protección cuando termina la cocción. Así, además de cocinar de forma más segura, se ayuda a conservar el equipo en buenas condiciones.

Además, se debe dejar espacio para la ventilación y no descuidar la seguridad (abc.es).