La industria textil atraviesa un escenario crítico que no da señales de tregua. Según el último informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron 28.924 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 13% en la plantilla laboral del sector. 

Este proceso de ajuste se tradujo también en el cierre de 2.924 empresas en toda la cadena durante el último bienio. 

En el segmento específico de la confección, la pérdida de empleo alcanzó los 10.054 puestos (-9%), afectando tanto a la producción industrial (-14%) como a la actividad comercial (-6%). 

Los rubros más golpeados fueron los de ropa interior y medias, con un desplome del 21% en su dotación, seguido por la ropa de trabajo, que sufrió una baja del 18,5%. 

Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema.
Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema.

Asimismo, la crisis forzó el cierre de 303 empresas industriales de confección y de 1.644 locales de venta de ropa. Un arranque de año marcado por el parate de la demanda y el estrés financiero. Los resultados de la encuesta correspondiente al primer bimestre de 2026 confirman que el sector no logra revertir la tendencia bajista, acumulando ya dos años consecutivos de retrocesos. 

Durante enero y febrero, las ventas promedio cayeron un 8,4% interanual, y el 63% de las firmas consultadas reportó disminuciones en sus niveles de facturación. 

Actualmente, 8 de cada 10 empresas señalan la falta de demanda como su principal preocupación, lo que mantiene paralizada a gran parte de la industria. Este complejo panorama se ve agravado por un "efecto pinza" entre costos y stocks

Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema. 
Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema. 

El 50% de las empresas declara poseer niveles de stock excesivos, el valor más alto en un año y medio. En simultáneo, la recesión impide trasladar los aumentos de costos a los precios finales: la mitad de las firmas no pudo realizar ningún traslado y un 43% solo logró aplicar menos de la mitad de los incrementos.

Finalmente, la cadena de pagos muestra signos evidentes de agotamiento. El estrés financiero afecta a 8 de cada 10 compañías, y el grupo de empresas que lograba mantenerse sin atrasos significativos se desplomó del 40% al 21% en apenas un bimestre. 

Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema. 
Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema. 

Como consecuencia, las medidas de ajuste sobre el personal se intensifican, con los despidos trepando al 21% de las acciones adoptadas por las empresas y un 25% de vacantes que quedan sin cubrir ante renuncias

Las expectativas para el resto de 2026 continúan deteriorándose, con un incremento de las perspectivas económicas calificadas como "malas" o "muy malas".

Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema. 
Sin señales de reactivación: 8 de cada 10 empresas textiles reportan la falta de consumo como su principal problema.