“La estabilidad macroeconómica y la previsibilidad cambiaria permiten a las empresas pensar en inversiones a largo plazo y a los bancos poder ofrecer productos y servicios novedosos”, sostiene Sebastián Ferreyra, gerente de Banca Corporativa . Mercado de Capitales del Banco Comafi. El ejecutivo recibió a Rosario3 en el stand que la entidad armó en Expoagro, mega muestra a la que llevó toda su paleta de ofertas y servicios de financiamiento para la producción. 
 

-Ustedes siempre fueron líderes en leasing. ¿Cómo está hoy la demanda?
-Hay mucho más interés en el leasing para maquinaria agrícola por la estabilidad macro y porque el mercado demanda más financiamiento a largo plazo. Hace dos años con la inestabilidad era más difícil financiarse a largo plazo y la incertidumbre encarecía los costos. Hoy hay más empresas pensando cómo financiarse de la manera más barata y que calce mejor con su ciclo productivo. Entonces, una máquina que de repente la podes tenés a 5 años tiene lógica financiarla con leasing. Con la estabilidad macro, el financiamiento a largo plazo vuelve y para largo plazo el leasing es ideal porque hay ciertas ventajas fiscales que te permiten que la tasa a la que financiarse es más barata. Realmente, el leasing acomoda mejor a este nuevo esquema de estabilidad.
 

-¿La demanda aparece?
-El agro viene golpeado de dos años difíciles, pero ahora se espera una buena cosecha. Nosotros vemos que se está reactivando y la demanda es alta. Hay optimismo y el productor empieza a pensar nuevos negocios y busca nuevas alternativas de financiamiento.
 

-¿Y cómo está el costo del leasing?
-El costo del leasing tiene que ver más que nada con el precio del bien. Luego, está la tasa. Y hoy las tasas en dólares están más atractivas porque los bancos están líquidos en dólares, en parte por el blanqueo. Yo veo en el productor, hoy, más demanda de créditos en dólares al 8% que las tasas más altas en pesos. En nuestro caso, creció mucho el leasing en dólares. Antes, el productor financiaba 80% en pesos y 20% en dólares. Hoy está mitad y mitad. 
 

-¿El productor ya no espera la devaluación?
-Los sectores que están en cadenas dolarizadas, como el agro, tomaban financiamiento en pesos esperando la devaluación para licuar. Hoy eso ya no está pensando y por eso la cadena cada vez se dolariza más.
 

-Más allá del leasing, ustedes están muy activos en el financiamiento pyme bursátil. ¿Cómo está hoy el mercado de inversores y empresas.   
-Hay menos demanda por cobertura en dólares, pero sí -producto de la necesidad de capital de trabajo- más actividad en el mercado de cheques y pagarés avalados, por los que se pueden obtener buenas tasas. Por ejemplo, a 90 días te financiás a una tasa del 28%. Y hay mucha demanda del segmento pyme. 
 

-¿Y en el segmento de los no garantizado, como el de los pagarés avalados?
-Después de los sacudones del año pasado, bajó el nivel de exposición. Estamos operando solo empresas reconocidas. Todo el mercado se está manejando con un poco más de cuidado. 
 

-En los bancos hoy se habla mucho de la morosidad en las familias.¿Cómo ven la cadena de pagos en el sector corporativo?
-En el segmento corporativo no veo riesgos sistémicos. Hay renegociaciones, hay morosos. Hay zonas complicadas, por inundaciones o sequías. Seguro habrá problemas puntuales, pero -te repito- no veo riesgos generalizados.
 

-Para terminar, ¿a qué producto y segmento de mercado le están poniendo el foco este año, aprovechando que la estabilidad permite encarar nuevos negocios?
-En materia bursátil vamos a seguir fuertes en el segmento de descuentos de cheques, un segmento que tiene para crecer por dos o por tres. Pero también estamos elaborando productos más sofisticados como fideicomisos financieros vinculados al factoring. Hay un montón de grandes empresas que necesitan capital de trabajo y lo que suelen hacer es vender los créditos por venta para hacer cash. De hecho, nosotros hace dos años que hacemos venta de cartera directa. Pero ahora estamos dando un paso más que es tomar ese crédito por ventas, atomizado . calificado, y estructurarlo en un fideicomiso para descontarlo en el mercado. Es un producto que le permite al inversor acceder a una cartera de primera línea y atomizada, por lo que el riesgo es menor, mientras que la empresa puede conseguir a buenas tasas el cash por la venta del crédito. Tenemos inversores internacionales buscando ese tipo de productos. Es para empresas que manejan un volumen interesante que puede ser apetecible para un inversor extranjero. Y hay muchas empresas que necesitan descargar un poco el crédito que tienen otorgado para, incluso, seguir ofreciendo el crédito a sus clientes. Bueno, con este mecanismo lo podrán hacerlo descontando en el mercado.