En medio de la conciliación obligatoria que vence la semana que viene y ante la amenaza de un nuevo paro nacional, la Cámara de la Industria Aceitera argumentó que los salarios del sector ya están hasta un 117% por encima del promedio privado formal y que la actividad industrial cayó un 9%. Aseguran que “el conflicto ya no es salarial”, sino político y “termina afectando a una actividad estratégica para el país”.
El miércoles de la semana pasada, la Federación Aceitera y Desmotadora y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea) San Lorenzo lanzaron una medida de fuerza conjunta, pero la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo intervino de urgencia y dictó la conciliación obligatoria que dejó esa medida en suspenso hasta el miércoles que viene. Sin embargo, las conducciones de ambos gremios advirtieron que vencido el plazo, reanudarán el plan de lucha en rechazo al ofrecimiento del “0 por ciento de aumento salarial para mayo”.
Pero incluso, el secretario general de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, fue más lejos y pidió “construir de forma seria un paro por tiempo indeterminado”, según publicó SL24. Detrás del recrudecimiento de la postura de Yofra parece asomar un enfrentamiento también con la propia CGT a la que exige medidas más contundentes contra el gobierno nacional.
Así las cosas, para Ciara, el conflicto en el corazón del polo agroexportador no es salarial, sino político.
Para fundamentar su decisión de no otorgar nuevos incrementos para el mes de mayo, la Cámara comparó los números de la actividad con el resto de la economía. Y así, calificó de “desorbitante” el pedido de los sindicatos.
Según detallaron, mientras el salario promedio del empleo privado registrado en el país ronda los $1,4 millones, la categoría inicial aceitera parte de los $2,34 millones, lo que representa un 67% más que el promedio privado formal. En las categorías superiores, esa brecha se estira hasta el 117%, llevando el salario promedio ponderado del sector aceitero a los $4,9 millones en mayo de 2026.
Advirtieron que la exigencia sindical de un aumento adicional del 20% equivaldría a proyectar una inflación anual del 34,6%, una cifra que consideran inviable frente a la realidad del mercado: la soja en pesos cayó un 9% entre enero y mayo, y la molienda acumulada de la oleaginosa en el primer trimestre sufrió una baja del 9% en comparación con el mismo período de 2025.
Desde la entidad empresaria también destacaron que los sueldos del sector le vienen ganando cómodamente a la carrera contra la inflación y otras variables económicas. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el salario aceitero aumentó un 361%, frente a una inflación (IPC) del 299%, una suba del dólar del 304% y un incremento de la soja en pesos del 179%.
Y en lo que va del año, el sueldo aceitero ya subió un 13,5%, superando la inflación acumulada del 12,3%. Además, la Cámara recordó que ya se otorgó un anticipo promedio de $600 mil por trabajador con el objetivo de cubrir el impacto inflacionario de todo el primer semestre.
“La Argentina necesita trabajo formal, industria trabajando y reglas que permitan sostener producción, exportaciones y empleo. Paralizar una actividad estratégica no fortalece al país: lo debilita”, alertaron.



