Los síndicos de la quiebra de Bioceres SA tienen que definir el monto del pasivo, que en los balances de la compañía a diciembre eran de $162 mil millones, pero que al momento de la presentación informaron que eran de $226 mil millones. En lo que sí coinciden ambos documentos es que los activos de la firma eran prácticamente nulos para hacer frente a cualquier deuda. Pero si la Justicia decide abrir la quiebra y analizar el estado patrimonial de las compañías que controlan a Bioceres SA, surge que el holding tiene activos suficientes como para responder por el pasivo de la controlada, ya sean $162 mil o $226 mil millones.

El 89% de Bioceres SA está en manos de Bioceres Group, con sede en el Reino Unido, que a su vez es controlada en un 100% por Moolec (que es la cabeza del lo que podríamos decir es el holding Bioceres, aunque ahora habría que llamarlo el holding Moolec) y que -con base en las islas Caminan- posee una serie de activos industriales y liquidez financiera repartido en muchas compañías que, lejos de estar en crisis, presentan balances positivos. 

Por ejemplo, En el medio de toda una mamushka de sociedades que conforman lo que era conocido como grupo Bioceres, Moolec tiene -por ejemplo- el 99% de la empresa Valorasoy SA, con sede ena Argentina, con plantas de procesamiento de soja y legumbre para la producción de ingredientes que proteicos que en 2024 tuvo ventas por 5.8 millones de dólares.

Además, a través del control del 100% de una firma con sede en Estado Unidos llamada Nutrecon controla el 90% de una compañía de biotecnología en Finlandia que se llama Synbio Powerlabs que proyecta ventas por 5 millones de dólares para este año.

También controla -a través del 100% de Bioceres Group, que tiene el 100% de Bioceres Tech- el 50% de Agrality Argentina, que vinculada a la producción, y procesamiento de semillas tuvo ventas por 70 millones de dólares el año pasado.

Incluso, siguiendo la misma línea de empresas (Bioceres Group, Bioceres Tech) se llega a ver que tiene el 48% de Ingeniería Metabólica SA, también con base en Argentina que hace investigaciones en microbiología aplicada, una participación que vale unos 12 millones de dólares.

Además, Moole. a través del 100% de la empresa Moolec Science, con base en el Reino Unido, tiene patentes correspondientes a tecnologías Piggy Soy y Glaxo, con una valuación de entre 45 y 50 millones de dólares.

En definitiva, Bioceres SA puede haber sido vaciada de activos (su principal activo era tener el 35% de las acciones de Bioceres Crop, la firma del grupo que cotiza en Wall Street, que se habrían perdido al haber sido ejecutadas ya que garantizaban préstamos), pero el grupo empresario en el que se encuentra tiene fondos suficientes para hacer frente a los compromisos defaulteados. En definitiva, Bioceres SA no tiene dinero, pero su papá (Moolec) puede pagar la cuenta.

Ese es el mensaje central del grupo de accionistas históricos que apoya al CEO de Bioceres Crop, Federico Trucco, está saliendo ahora a hacer circular por la prensa y la opinión pública. Incluso, hasta deslizan que en ese conglomerado de empresa también habría acciones de Bioceres Crop.

Trucco (y su grupo) está enfrentado al controlante de Moolec, firma que también cotiza en Wall Street y que controla el mega millonario uruguayo Juan Sartori, a quien sindican de provocar la crisis financiera para quedarse de manera hostil con el control de Bioceres Crop, que hoy tiene sus acciones por el piso pero que es vista como la joya de la abuela del grupo.

Sartori, que en principio era un inversionista más, se quedó a mediados del año pasado con el control del grupo luego de que -en el marco de una muy malos resultados económicos- en el grupo Bioceres decidieron una combinación de acciones internas y desprendimiento de negocios para afrontar el stress financiero.

Fue así que corrió a Bioceres SA de ser empresa matriz (se convirtió en una subsidiaria más) y su lugar lo tomó Moolec, compañía que pasó a controlar Sartori. A partir de ese momento y desde ese lugar -sostiene en el entorno de Trucco- el empresario uruguayo puja por quedarse con el control de Bioceres Crop. El problema es que Bioceres Crop tiene bastante repartido el control accionario y su management, con Trucco, lo resiste.

Según el grupo de históricos que acompañan a Trucco, la decisión de Sartori de pedir la quiebra de Bioceres SA, firma a la que en la combinación de acciones se le concentró buena parte de la deuda del grupo, fue para mejorar el balance de Moolec. Pero mientras que, según dicen ellos, el plan original era buscar un acuerdo con los acreedores, al Sartori tomar el control su idea fue directamente ir a la quiebra y limpiar el balance, que de manera contable mejoraba en casi 90 millones de dólares. 

Pero esa jugada cierra si la quiebra de Bioceres SA queda comprendida a la firma y la Justicia provincial, que tiene el expediente de la quiebra porque la firma tiene sede en Rosario, no escala y analiza los recursos que tienen los controlantes de la compañía. Y en esa guerra de guerrillas entre grupos internos, el entorno de Trucco salió ahora a mostrar que el controlante de Bioceres SA tiene activos para responder con creces a los pasivos de la subsidiaria. Definen los tribunales locales.