El sector ferretero está atravesando un momento crítico debido a la caída de la demanda y el cierre de plantas de producción local. Según datos de la Cámara de Ferreterías de la República Argentina (Cafara), en febrero, las ferreterías del país tuvieron caídas en las ventas de hasta un 25%, mientras que las principales plantas industriales comienzan a cerrar para volcarse a la importación y los fabricantes más pequeños no encuentran la manera para subsistir.

Silvia Zonta, integrante de la Cámara de Ferreteros y Afines de Rosario, manifestó su preocupación por una situación que se explica no solo por la apertura de las importaciones, sino además por la caída del poder adquisitivo de los salarios.

“Nunca estuvimos así”, afirmó la ferretera en diálogo con La Primera de la Tarde (Radio 2), y explicó: “Lo que más nos afecta a nosotros son las importaciones, porque es una competencia desleal. Nosotros pagamos impuestos con los que el Gobierno no nos defiende”.

Zonta señaló que “hay fábricas muy antiguas que no están llegando a pagar los sueldos” y que el sector está “llegando a un extremo”. En este sentido puso como ejemplo el caso del cierre de la planta de herramientas Bahco en Santo Tomé, y reclamó que para evitar una profundización de la crisis es necesario que el Gobierno les brinde asistencia.

“Que nos bajen los impuestos a nosotros también para que podamos vender igual que los importadores”, dijo, y detalló que la carga tributaria total para el sector oscila un 28%.

A su vez, consideró que se deberían restringir las importaciones de “ciertos productos como mechas, machos o bulones”, porque “no se están respetando las fábricas de nuestro país”. “El 80% de la mercadería es importada”, precisó.

Un problema de toda la cadena productiva
 

Ricardo Diab, presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), se reunió el pasado miércoles con trabajadores del sector para analizar la situación.

Con respecto a ese encuentro, Diab destacó la presencia de representantes de toda la cadena productiva del rubro ferreterías. “Había importadores, fabricantes y comerciantes”, marcó en diálogo con Punto Medio (Radio 2), y señaló que esto demuestra que “la problemática es común” y transversal para todo el sector.

En ese sentido, precisó: “El importador está abarrotado de mercadería porque hay poca salida. El fabricante se queja por el ingreso de productos con los que no tiene posibilidad de competir. Y el comerciante está vendiendo menos de la mitad de lo que vendía antes”.

Esto, advirtió, genera un escenario en el que “no se salva ni el importador, ni el fabricante ni el comerciante” en una cadena que incluye 15.000 ferreterías en todo el país. Una situación en la que el problema central, consideró Diab, es “la falta de consumo” porque “el comercio no tracciona y esto genera que tampoco haya demanda en los eslabones superiores de la cadena”.

Cuestionamientos al modelo del Gobierno
 

Al igual que Zonta, el titular de Came cuestionó el modelo económico del Gobierno nacional, como así también la manera en la que el presidente Javier Milei se refiere a los empresarios nacionales.

“Yo me siento aludido cuando, a quienes pensamos que tiene que haber un poco de presencia del Estado y un comercio exterior administrado, las máximas autoridades nos califican con adjetivaciones que no son agradables”, apuntó, y enfatizó que “un poco de presencia del estado, sin que eso lleve a la corrupción, es necesaria”.

“Cuando las importaciones afectan a la producción local es necesario darle el tiempo suficiente a la industria para que se pueda reacomodar. Pero esto es muy difícil porque, por más impuestos que se bajen y adecuaciones que se hagan, es imposible competir con productos que vienen de los países asiáticos”, agregó, y sostuvo que ante esta situación “se requieren otro tipo de medidas”.

Diab criticó que mientras “el Estado se desentiende de todo y da absoluta libertad para comprar lo que sea de donde sea, hay otros temas para arreglar, como por ejemplo la matriz impositiva”. Sobre este punto también reclamó que desde Nación comiencen a valorar sus peticiones.

“No logramos que nuestras demandas sean consideradas”, dijo en esa línea, y sumó que esto sucede “a pesar de una realidad marcada por las empresas que van cerrando por cuestiones económicas”.

 (Confederación Argentina de la Mediana Empresa)
. (Confederación Argentina de la Mediana Empresa)

De acuerdo con los últimos datos publicados por Came, la producción industrial de las pymes cayó en promedio un 7,9% en febrero en la comparación interanual y las ventas se recortaron 5,6%. Por otro lado, en la medición intermensual se detectó un descenso del 0,5%. Y un dato que preocupa particularmente a las pequeñas y medianas empresas es la falta de expectativas de recuperación.

Desde la entidad empresaria relevaron que un 9,3% de los industriales del país proyecta una disminución en su volumen de fabricación para el próximo año, mientras que solo el 19,4% de los consultados consideró que el contexto actual es favorable para invertir.

“No tengo variables para pensar que esto se va a modificar positivamente en el futuro. Si ningún salario va a superar la inflación, por más que el consumidor quiera ahorrar ese ahorro no va a alcanzar para impulsar el consumo”, proyectó Diab.

Y concluyó: “No hay financiamiento laxo ni lo va a haber, porque este Gobierno no apoya nada que comprometa el equilibrio fiscal. Es difícil moverlos del pensamiento que tienen, de esa visión de apertura, competencia y que gane el que tenga mejores posibilidades y condiciones”.