Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída del 3,2% en abril en comparación con el mismo mes del año pasado. Con este resultado, el sector comercial consolida una tendencia negativa en el primer cuatrimestre de 2026, acumulando una baja del 3,5% en lo que va del año.

Según el informe, la actividad se vio limitada por el aumento en los costos de los servicios básicos y la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores.

El escenario muestra que seis de los siete rubros relevados sufrieron retrocesos importantes. Los sectores más afectados fueron Bazar y decoración, con un desplome del 12,3%, seguido por Perfumería (-7,2%) y el área de Ferretería y materiales para la construcción (-4,2%). 

En contraste, las Farmacias fueron la única excepción a la regla, logrando un crecimiento del 6,1% interanual, impulsado principalmente por tratarse de un rubro de consumo esencial.

El comercio electrónico, un rubro que crece

 

Un dato destacado del mes fue el comportamiento del comercio electrónico. Las ventas a través de internet realizadas por negocios que tienen local a la calle crecieron un 8% interanual. Sin embargo, este buen desempeño en el mundo digital no fue suficiente para compensar la caída general del consumo en los mostradores físicos. 

Los clientes, según explican los comerciantes, mantienen una conducta de compra cautelosa, orientada a rubros básicos y marcada por la búsqueda constante de promociones o facilidades de financiación.

En cuanto a las expectativas a futuro, el panorama entre los dueños de negocios es mixto. Si bien casi el 40% de los propietarios percibe que su situación es peor que la del año pasado, un 37% guarda esperanzas de una mejora en los próximos doce meses. 

No obstante, la cautela domina la toma de decisiones: casi el 60% de los consultados asegura que no es un buen momento para realizar inversiones, debido a la incertidumbre sobre los costos de reposición de mercadería y el bajo nivel de demanda interna.