El desempleo en el Gran Rosario llegó al 11,5% en el segundo trimestre de 2026. Es el registro más alto entre los 31 aglomerados urbanos relevados por el Indec y representa un salto de 3,8 puntos porcentuales respecto del mismo período del año pasado.
Pero para entender qué hay detrás de esa suba hay que mirar cómo se movieron las personas que trabajan y las que buscan trabajo. Los datos difundidos por el Indec muestran una diferencia importante respecto de lo que había ocurrido en algunos trimestres de 2025 cuando el desempleo aumentaba, en parte, porque había más personas incorporándose al mercado laboral. En este caso, el principal cambio fue la caída de la cantidad de ocupados.
En un año, el Gran Rosario pasó de tener unas 663 mil personas ocupadas a 641 mil. Al mismo tiempo, los desocupados pasaron de 55 mil a 83 mil. La población económicamente activa (PEA), que reúne a ocupados y desocupados, apenas aumentó. Pasó de unas 719 mil a 724 mil personas.
Qué cambió respecto de 2025
La evolución de los trimestres anteriores ayuda a entender la diferencia. Durante 2025 hubo momentos en los que la cantidad de personas que participaban del mercado laboral creció con mayor fuerza. La tasa de actividad del Gran Rosario fue de 50,2% en el primer trimestre, 52,8% en el segundo y 53,3% en el tercero.
En términos absolutos, la PEA pasó de unas 682 mil personas en el primer trimestre a 719 mil en el segundo, y llegó a 727 mil en el tercero.
Ese aumento de la participación laboral estuvo acompañado por una suba del desempleo. Un ejemplo claro aparece entre el segundo y el tercer trimestre de 2025 cuando la cantidad de personas activas aumentó, mientras que los ocupados prácticamente no variaron. Como consecuencia, los desocupados pasaron de unas 55 mil a 64 mil personas.
El cuarto trimestre mostró una situación diferente: la PEA bajó a unas 717 mil personas, mientras los ocupados aumentaron hasta 670 mil y los desocupados descendieron a 46 mil.
Lo que empezó a cambiar en 2026
Entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026, la tasa de empleo del Gran Rosario cayó de 49,1% a 47,6%, mientras que la desocupación aumentó de 6,5% a 8,2%. En ese período, además, la población económicamente activa no creció. Pasó de unas 717 mil a 709 mil personas.
El segundo trimestre profundizó esa tendencia. La tasa de actividad volvió a subir, de 51,9% a 53%, pero el empleo siguió cayendo, de 47,6% a 46,9%. Al mismo tiempo, la desocupación saltó de 8,2% a 11,5%.
Un análisis de CEPA sobre los datos de la Encuesta Permanente de Hogares estima que aproximadamente 3,6 de los 3,8 puntos porcentuales de aumento de la desocupación se explican por la caída del empleo, mientras que el aumento de la participación laboral tuvo un peso marginal.
Dicho de manera sencilla: en Rosario, durante el último año, el problema fue principalmente que hubo menos personas ocupadas, no que hubiera muchas más personas saliendo a buscar trabajo.
Hay casi 100 mil personas que buscan otro trabajo
La otra cara de la situación aparece entre quienes sí tienen una ocupación. En el segundo trimestre de 2026 había unas 99 mil personas ocupadas que también buscaban otra ocupación. Son los denominados “ocupados demandantes de empleo”. La categoría incluye a quienes tienen al menos un trabajo pero están buscando otra ocupación. En el Gran Rosario representan el 13,6% de la población económicamente activa.
El dato permite ampliar la mirada sobre el mercado laboral de la ciudad. Por un lado, hay 83 mil personas desocupadas que buscan trabajo. Por otro, casi 99 mil personas que ya tienen una ocupación pero buscan otra. En conjunto, estos dos grupos representan una presión sobre el mercado de trabajo equivalente al 25,1% de la PEA del Gran Rosario.
La diferencia con el promedio nacional
La dinámica del Gran Rosario también se distingue de la registrada en el conjunto del país. Entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, la tasa de actividad nacional aumentó de 48,1% a 48,9%, mientras que la tasa de empleo pasó de 44,5% a 45%. La desocupación nacional, en tanto, pasó de 7,6% a 7,9%.
En Rosario ocurrió lo contrario con la tasa de empleo: cayó 1,9 puntos porcentuales, mientras la desocupación aumentó 3,8 puntos. La actividad prácticamente se mantuvo estable. Por eso, el comportamiento rosarino no puede explicarse simplemente por una mayor cantidad de personas que salieron a buscar trabajo.
El dato de Rosario, en perspectiva
Con el 11,5%, el Gran Rosario quedó por encima del Gran Córdoba, que registró 10,5%; Mar del Plata, con 9,9%; y Bahía Blanca, con 9,7%. Además, el 11,5% es el valor más alto para un segundo trimestre del Gran Rosario desde 2021, según el análisis de CEPA basado en los datos del Indec.
La comparación con el Gran Santa Fe también resulta ilustrativa. Allí la desocupación aumentó de 5,5% a 8,6%, pero la dinámica fue diferente: la tasa de actividad subió un punto porcentual, mientras que la tasa de empleo prácticamente no cambió. En ese caso, el aumento de la participación laboral tuvo un peso mucho mayor en la explicación de la suba del desempleo.
En el Gran Rosario, en cambio, la población económicamente activa casi no se modificó en un año y la cantidad de ocupados cayó en unas 22 mil personas. Esa es la principal clave que dejan los datos para entender cómo se llegó al 11,5% de desocupación.



