Las ventas por el Día del Niño registraron una caída del 2,5% interanual a precios constantes, en un escenario marcado por la cautela de los consumidores, la búsqueda de promociones y la elección de productos de menor valor. De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), el movimiento generado por la fecha no alcanzó para revertir la tendencia de estancamiento que atraviesa la actividad comercial.
El informe señala que los comercios apelaron a distintas estrategias para intentar sostener el volumen de operaciones. El 81,2% de los establecimientos consultados implementó acciones promocionales, aunque ese porcentaje fue 5,8 puntos porcentuales inferior al registrado durante la misma fecha del año pasado.
Entre las principales herramientas utilizadas se destacaron la financiación con tarjetas, adoptada por el 55,3% de los comercios, y los descuentos por pago en efectivo, aplicados por el 46,2%. Estas estrategias permitieron sostener la colocación de mercadería, aunque con un impacto sobre los márgenes de rentabilidad debido a la absorción de costos financieros y a la aplicación de descuentos.
El gasto promedio por operación alcanzó los $45.892, frente a los $33.736 del año anterior. Una vez descontado el efecto de la inflación, esto representó un incremento real del 0,8%, lo que evidencia una mejora muy limitada en el poder de compra destinado a las compras por la celebración.
En cuanto a las expectativas previas, el 43,6% de los comercios consideró que las ventas estuvieron en línea con lo previsto. Sin embargo, el 41,7% afirmó que los resultados fueron inferiores a sus estimaciones: un 38,1% los calificó como "peores" y un 3,6% como "mucho peores".
En el otro extremo, apenas el 14,7% de los comercios obtuvo resultados superiores a sus expectativas. Dentro de ese grupo, un 12,7% señaló que las ventas fueron mejores de lo esperado y un 2% las consideró mucho mejores.
El relevamiento también detectó un comportamiento más prudente por parte de los consumidores, con compras postergadas hasta los últimos días y una mayor concentración en bienes de menor valor unitario. La decisión de compra estuvo condicionada por las restricciones presupuestarias y por una mayor utilización de canales alternativos de comercialización.
Según el análisis empresarial, las promociones permitieron generar flujo financiero y acelerar la rotación de mercadería, pero no lograron impulsar una recuperación sostenida del consumo. En ese sentido, los niveles de venta se mantuvieron similares o apenas por debajo de los del año anterior, a costa de una mayor presión sobre la rentabilidad de los comercios.
Respecto del impacto de la fecha sobre la actividad mensual, el 36% de los comercios sostuvo que el Día del Niño generó movimiento, aunque sin modificar el panorama general. Otro 35,5% consideró que la incidencia fue moderada, mientras que el 19,3% señaló que la celebración no tuvo impacto en sus ventas.
Solo el 9,1% de los comercios evaluó al Día del Niño como una fecha clave para dinamizar la actividad durante el mes. Así, el relevamiento concluye que la celebración funcionó principalmente como un alivio transitorio para la liquidez y la rotación de inventarios, pero no como un factor capaz de generar una recuperación estructural del consumo.