Este domingo, se celebra el Día del Niño en Argentina en cumplimiento del Decreto 562/2025 del Gobierno nacional que establece como fecha al tercer domingo del mes de agosto.
La historia de la celebración se remonta a la década de 1950. En 1958, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) impulsó la iniciativa de fijar una fecha en el año para conmemorar a la infancia, visibilizar sus derechos y, al mismo tiempo, potenciar el comercio local.
En sus comienzos, la festividad se estableció de manera tradicional durante el primer domingo de agosto. Con el paso de los años, el festejo sufrió diversas modificaciones por razones socioeconómicas y organizativas.
En 2003, a pedido de los comerciantes y para garantizar que las familias hubieran cobrado sus salarios a mediados de mes, la celebración se trasladó al segundo domingo de agosto. Diez años más tarde, en 2013, la fecha volvió a moverse para consolidarse definitivamente en el tercer domingo de agosto, esquema que rige hasta la actualidad y que explica por qué este año la cita cae exactamente el 16 de agosto.
Más allá del aspecto comercial y del impulso al consumo, la jornada guarda un trasfondo social. A nivel internacional, la Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó en 1954 instituir el Día Universal del Niño para promover el bienestar de las infancias de todo el mundo y recordar la vigencia de sus derechos fundamentales, ratificados en la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989. La fecha elegida por la ONU es el 20 de noviembre.
En los últimos años, la denominación ha cambiado en la Argentina. Es así que, en cumplimiento del Decreto antes mencionado, la celebración es definida desde 2025 como “Día del Niño”. De esta manera, se eliminó la denominación oficial de “Día de las Infancias” o “Día de la Niñez” que había sido implementada por Gobiernos nacional en gestiones anteriores.



